Según SportXX, la barra central de los crampones Salewa Compact 12 Walk puede doblarse o romperse. Por ello, solicitan que los usuarios de este crampón lo devuelvan.
Más info aqui:
Sportxx.ch
y aquí:
Theuiaa.org
Siguiendo con la serie de artículos sobre normas de equipos de montañismo, ahora le toca a los crampones.
Las normas aplicables a los “pinchos” son la EN-893 y su equivalente UIAA-153.
Como en todas las normas, aparte de determinar las pruebas que deben hacerse para homologar los equipos y cómo deben de hacerse estas, también se definen ciertos requisitos en cuanto a la forma y/o características de los mismos.
En este caso, los requisitos en cuanto a forma de los crampones no son muchos, la verdad.
Veamos algunos:
- Deben de tener por lo menos 8 puntas, de las cuales, por lo menos 6 deben ser verticales (con lo que ninguno de los denominados “crampones de 4 ó 6 puntas” cumplen la norma).
- Las puntas además deben de tener una longitud mínima de 20 mm.
- Y por supuesto deben de contar con un sistema de sujeción a la bota.

En cuanto a la resistencia de los crampones, por una parte tenemos la resistencia axial (3kN), por otra la resistencia de los elementos de sujeción a la bota (1 kN) y por último la resistencia de las puntas (ver imagen).

Las resistencias que se muestran son fuerzas de rotura. La resistencia a la deformación es menor lógicamente, pero en todo caso más que suficiente.
Otra cosa es la posibilidad de rotura por fatiga de material, de eso la norma no dice nada (aún me acuerdo de mis Sarken…).
Bueno, y hasta aquí, que esta norma no da para más.
Felices ascensiones.
Fuentes: Normas UIAA, Normas EN
Cuidados de los crampones:
Consejos de uso:

Espero que os haya sido de ayuda.
Normalmente, antes de elegir material, debes decidir el uso que le vas a dar. Y este caso no es diferente. Según el uso que se le vaya a dar, deberá tener unas características determinadas.
PERO, en este caso, lo que deberías haber hecho primero es elegir las botas adecuadas para tu actividad, y me explico. En realidad las únicas botas a las que se pueden poner crampones con garantías son las semirígidas y las rígidas.
Las botas de trekking flexibles en realidad no son cramponables. Es decir, como mucho, con unos crampones flexibles de correas, podrás usarlas para pasar neveros o glaciares, pero con muy poca inclinación.

Nunca, nunca, bajo ningún concepto usar crampones con fijaciones semi o auto en botas que no estén preparadas para ello.Hacer esto ha causado varios accidentes mortales en España en los últimos años.
Lo siguiente, si ya tienes tus botas (y son las adecuadas), la elección continuará con las características generales del crampón. Así según el uso que se les vaya a dar buscaremos unas u otras características.
De forma general:

Otros consejos a la hora de elegirlos:

Continúa (y finaliza) en: Crampones (IV): Cuidados y consejos de uso
Los crampones pueden clasificarse de diferentes formas según sus características:
Según su material:

Según el tipo de construcción y rigidez:

Según el número de puntas:

Según la forma de las puntas frontales:

Según el sistema de fijación:
tengan los rebajes necesarios para estas fijaciones. Cuando el ajuste es bueno, proporciona una fijación muy buena, pero hay que probar primero las botas con el crampón, ya que el ajuste no está siempre garantizado.Continúa en: Crampones (III): Elección de crampones
Henry además, junto con su hermano Arnato, también desarrollan los primeros crampones de aleación, disminuyendo el peso de semejantes trastos.

En 1967 se desarrollan los primeros crampones rígidos en USA, permitiendo lo que hoy conocemos como escalada en hielo.
En 1972 a otro alpinista norteamericano Mike Lowe se le ocurrió la idea de usar el mismo tipo de fijaciones de los esquís a unos crampones. Habían nacido las fijaciones automáticas (y semi).
Por último, en 1986 Grivel y Charlet Moser se sacan de la manga el crampón monopunta, para deleite de los escaladores de hielo más frikis (buen rollito, eh).
Continúa en: Crampones (II): tipos de crampones

