
Y uno de ellos es el de la prevención de las avalachas, y no es un tema sencillo. La nivología es un mundo bastante complejo, y por ello no será posible ser unos expertos en el tema, pero sí es posible (y necesario) tener ciertos conocimientos básicos que pueden salvar tu vida.
Para ello, este libro puede ayudarte. Pequeño y de fácil lectura, va al grano. Después de leerlo no serás un experto en avalanchas, pero si sigues sus consejos te moverás de una forma mucho más segura en la montaña invernal.
Como añadido interesante incluye un "NIVOTEST", con el que respondiendo a una serie de preguntas sobre las condiciones que puedes observar, podrás obtener una buena indicación de como está la cosa.
Ver Ficha del libro
Ediciones Desnivel - 2005
La cara norte del Eiger fue uno de "los 3 problemas de los Alpes" junto con el Cervino y Las Grandes Jorasses. Pero sobre todo fue foco de atención por las tragedias que allí se vivieron.
Este libro es una recolección de historias de diversos autores vividas en la Eigernordwand, estructurado en capítulos que siguen los pasos de la primera vía abierta.
Profusamente ilustrado con imágenes espectaculares, bien encuadernado y buen papel.
Imprescindible como "fondo de armario" de una buena biblioteca de montaña.
Ver Ficha del libro
Montañismo invernal
Técnicas básicas de progresión y escalada
Andy Cunningham y Allen Fyffe
Ed. Desnivel
PVP: 29,50 €
344 pág.
Hay muchos libros, guías y manuales sobre montañismo y alpinismo. Muchos buenos, otros no tanto y alguno muy malo. También los hay que en su día fueron buenos, pero que con la evolución de técnicas y materiales se han quedado un tanto obsoletos.
También hay libros muy especializados en algunas actividades, y otros que queriendo abarcar mucho, pasan por encima en casi todo (ya se dice "quien mucho abarca, poco aprieta").
En este caso, nos encontramos con un libro sobre montañismo invernal, que sin ser demasiado genérico, tampoco está "superespecializado". Aunque su nombre pueda hacer pensar otra cosa, en realidad va un poco más allá de lo que se suele considerar "montañismo", y que viene a ser lo que se considera aquí alpinismo.
En su interior nos encontramos en realidad la guía oficial para el certificado de Guía de Montaña Invernal (Winter Mountain Leader) y para el de Instructor de Montañismo en el Reino Unido.
A pesar de no ser un "tocho" de manual, creo que recoge todo lo importante en este tipo de actividades, y con la profundidad necesaria, aunque siempre podremos ampliar cuestiones concretas en otros manuales más especializados.
Entre otros temas, puedes encontrar información sobre material y equipo, meteorología y orientación invernales, progresión con crampones y piolet, autodetención, nieve y avalanchas, anclajes y reuniones, aseguramiento, técnica y estrategia de escalada invernal, contratiempos invernales, etc.
Es decir, todo (y algo más) de lo que aquí suele constituir el temario de los cursos de alpinismo nivel I y II.
Con buenas explicaciones, fotos suficientemente ilustrativas (no sólo para decorar), y dibujos muy claros.
A destacar que tanto fotos como dibujos son en color, lo que hace mucho más fácil entender las maniobras descritas. Y se agradece la buena calidad del papel en un libro que consultaremos repetidas veces.
Por buscar una pega, a pesar de explicar la colocación de clavos, apenas dedica unas líneas a la colocación de empotradores y friends. Y aunque realmente, un libro no es lugar para aprender eso, hay otros libros especializados en el tema, como por ejemplo "Anclajes de escalada (Long - Gaines)"
En definitiva, un buen manual, recomendable para todos los que en invierno, les gusta salirse de las sendas marcadas.
Pero recordad que sólo es papel.
Ver ficha del libro
D.E.P.
http://www.foropicos.net/foro/viewtopic.php?f=1&t=21472
Éste era Juanjo
Este video no necesita muchos comentarios. No os perdais la llegada a la cima.
Mejor a pantalla completa y volumen a tope...
BD athlete Colin Haley wears a helmet camera during a solo ascent of Aguja Guillaumet in Patagonia from Black Diamond Equipment on Vimeo.

Ediciones Desnivel
Como su titulo deja adivinar, este libro relata las ascensiones realizadas por Ramón Portilla a las 7 cumbres más altas de cada continente, Everest, Kilimanjaro, Aconcagua, McKinley (o Denali), Pirámide de Karstensz, Vinson y Elbrus.
Aunque se nota que no es tan buen escritor como escalador, esta crónica es entretenida y se deja leer con agrado, lejos de exageraciones, "tiradas de rollo" y agobiantes y eternas descripciones tan de moda hoy en día.
Buena lectura para estos días de vacaciones, acompañada de buenas fotos.
Me quedo con una frase que aparece en el libro:
"Sueña en grande y atrévete a fallar"
Norman Vaughan

José Isidro Gordito
Ed. Desnivel
En la introducción de este libro, su autor dice:
"Siempre he tenido que enfrentarme a ver cortados mis artículos para su publicación en las revistas. Hacer un libro tan largo y con tanto texto como éste era una manera de vengarme de los maquetadores obligando a que me publicasen todo lo que escribía. Sinceramente, lo siento si aburro al lector pero no puedo seguir mordiéndome la lengua sin contar, con detalle, todo lo que quiero."
Ante esto sólo puedo decir que ha consumado completamente su venganza. Éste libro es un "tocho" (que no ladrillo) de casi 350 páginas.
Pero no aburre. Todo lo contrario. Hay mucha información (nunca es demasiada), tanta que necesitarás unos cuantos días y mucha dedicación para "estudiarte" todo su contenido.
Aparte de buenas y acertadas explicaciones sobre la técnica y materiales del hielo y mixto, también se incluye una parte en la que se desgrana la historia de estas modalidades (incluida el dry-tooling), información difícil de conseguir en otros sitios.
La única parte que considero que se puede mejorar (quizás en una nueva edición) es la dedicada al material fotográfico. Y es que la fotografía digital ha avanzado mucho en estos últimos años (seguro que su autor ya usa digitales).
Como casi siempre la editorial Desnivel se muestra un tanto rácana en la calidad del papel. No es que sea malo del todo, pero muchas de las magníficas fotografías que ilustran el libro se merecían al menos unas cuantas páginas de buen papel (y en color).
Y aunque no escales en hielo, si de vez en cuando te metes en invernales, en el capítulo de vestimenta encontrás muy buenos consejos.
En definitiva, un manual a tener en cuenta. De los que se releen con gusto de vez en cuando.

Máximo Murcia
Ed. Desnivel
Curioso libro, que se aleja de los habituales manuales de montaña. En el puedes encontrar buenos consejos si estás preparando una expedición a tierras lejanas, o simplemente si vas a participar en ella.
Y no sólo eso, buena parte de la información que contiene este libro también te servirá en las "expediciones domésticas" a tus montañas favoritas, y por supuesto si viajas a tierras lejanas aunque no vayas a escalar o a hacer montaña.
Fácil de leer y muy entretenido. Una agradable sorpresa.

Anatoli Bukreev y G.W. DeWalt
Ediciones Desnivel
Crónica de la trágica ascensión al everest de 1996 en la que Anatoli Bukreev trabajó como guía de una expedición comercial.
En esta ascensión coincidieron en el ataque final a cumbre varias expediciones, entre ellas las comerciales de Scott Fischer y la de Rob Hall.
Tras un cambio de tiempo imprevisible, de las 33 personas que iniciaron la ascensión sólo regresaron 28, siendo una de las mayores tragedias de la historia del Everest.
Este libro en parte surge como respuesta a las acusaciones que el periodista Jon Krakauer vertió en su libro Mal de Altura (Into the thin air).
En estas acusaciones, Krakauer acusaba a Bukreev, entre otras cosas, de haber actuado en beneficio propio, cuando realmente Bukreev fue el artífice de haber salvado varias vidas, mientras otros (incluido Krakauer, que era cliente de la expedición de Rob Hall) estaban a resguardo en las tiendas del collado Sur (campo IV).
Bukreev tras haber recorrido varias veces todas las tiendas del campo IV pidiendo que alguien le ayudara, salió varias veces en solitario a la búsqueda de escaladores perdidos, en medio de la noche y de la tormenta.
Evidentemente es imposible conocer con exactitud todo el desarrollo de los hechos, puesto que los que se quedaron allí (incluidos los jefes de las dos expediciones Fischer y Hall) no pueden dar su versión. Pero tras un arduo trabajo de investigación, entrevistas y haciendo uso de las grabaciones efectuadas en el Campo base justo después del accidente, se reconstruye con bastante credibilidad la fatídica sucesión de hechos (o parte de ellos) que causaron la tragedia.
En definitiva un docuemento para la historia, de lectura apasionante y muy recomendable para entender lo que son (o han sido) las expediciones comerciales a los ochomiles.
Cuando necesitas descansar un poco por esas montañas de dios, a veces encuentras un lugar adecuado, por no decir perfecto para una paradita.
Sitio suficiente, cómodo y relativamente seguro, buenas vistas, tan sólo se hecha de menos una cerveza fresca, y si acaso, unas aceitunas.
Aunque si lo que hay es un poco de agua fresca (o puede que quede algo de té templado en el termo), acompañando a un poco de chocolate o una barrita, suele ser más que suficiente.
Al fin y al cabo aquí venimos a ver las vistas y eso es lo importante ¿no?

Foto cortesía de J.C. Romay
Hubo un tiempo no muy lejano en este país, en el que un periodista tenía que tener mucho cuidado con lo que escribía. Si se pasaba un pelo, unos señores no siempre muy amables, vestidos primero de gris y luego de marrón, hacían una gira por los quioscos retirando la publicación en cuestión.
Ahora la situación ha cambiado, todo el mundo es libre de decir lo que crea, (como debe de ser, ya lo decía el Rosendo), ahora cualquiera puede decir cualquier sandez y quedarse tan ancho como largo. No hay problema.
Pero no confundamos, un periodista, o alguien que ejerce como tal, que escribe en un medio público, debe tener cierto rigor en lo que dice.
Muchas veces en la prensa y televisión no se cuentan las noticias tal como son, sino como al periodista o al redactor le gustaría que fueran para poder conseguir ese punto más de audiencia que le asegura la continuidad de su trabajo.
Esto es así, el dinero todo lo mueve. Los medios de comunicación no son un servicio público, son empresas que buscan rentabilidad. Y para conseguir esa rentabilidad vale todo.
Luego están los tertulianos, columnistas y demás que “crean opinión”, esos “pseudogurús” que hablan y escriben de todo sin saber de nada. Claro, no dan noticias ni información, sólo opinan, por eso nunca les puedes decir que no dicen la verdad, aunque escriban verdaderas tonterías.
Dentro de esta rama del pseudoperiodismo están también lo que yo llamo francotiradores. Disparan a todo lo que se mueve, da igual quien sea y por la razón que sea. Lo importante es hacer un artículo poniendo a caldo a alguien. Y da lo mismo que sea un futbolista, un político, un personaje del corazón, o la vecina del quinto derecha. Es habitual encontrarlos escribiendo en dominicales, en columnas de opinión de diarios y revistas y en ciertos programas de radio y televisión.
Y tiene su explicación, es más fácil insultar y poner a parir a alguien que escribir algo nuevo, algo que sirva para algo, algo inteligente… Total da lo mismo, lo importante es escribir, no lo que se escribe, ya que se cobra por palabra, no por contenido.
Ejemplo de esto es el artículo de David Torres en el mundo (digital) sobre las muertes producidas en el K2.
En este ¿artículo de opinión? el tal David se permite juzgar la actuación de los implicados, y duda de que la mayoría de los fallecidos sean alpinistas de verdad.
Claro, el nunca afirma, tan sólo duda, o se pregunta, una forma sibilina de tirar la piedra y esconder la mano. Para dar credibilidad a lo que dice, da nombres de personajes conocidos aquí y allá, para que parezca que tiene algún conocimiento de lo que escribe.
Pero a pesar de que en este artículo se dicen muchas tonterías, no voy a ser yo quien las refute. Esto ya lo han hecho, y con gran acierto, en barrabes.com.
Lo que quiero comentar es la actitud de este David, que se ha ganado a pulso el título de francotirador. Si lo que escribía en este artículo ya me parecía de cierto atrevimiento, lo que escribe en su blog ya me parece una verdadera falta de respeto por los fallecidos.
Comienza el artículo de su blog con este párrafo (cita textual):
“Ayer me llamó Fernando Baeta, director de la edición digital de El Mundo, y me pidió que le escribiera algo sobre la tragedia que ha tenido lugar estos días en el K2. Escribí esto. No soy un alpinista ni un especialista en alta montaña (ni siquiera en baja) pero algo se me ha quedado de cuando escribí Nanga Parbat y Los huesos de Mallory. Todo lo que sé sobre montaña me lo han enseñado mis amigos Rafael Conde (con quien compartí media vida en Altair), Sebastián Alvaro, Luis Fraga y Paco Aguado. El resto lo he leído o me lo he inventado.”
Creo que ya lo voy pillando, no es que sea sólo un francotirador que dispara a todo lo que se mueve, además, a cambio de dinero, dispara a donde se le dice. Eso alguien podría definirlo como “mercenario del teclado”.
Él mismo reconoce que no tiene ni idea de lo que es la montaña, de hecho los libros que ha escrito sobre la montaña son novelas (de más que dudosa calidad). Y reconoce que lo que no le han contado, lo ha leído o inventado. Y sin embargo, con una falta de respeto por los muertos, que hace muchos años que no veía, y que dice muy poco de él (o puede que mucho), se permite calificar a ciertas personas que no conoce, ni se ha molestado en conocer o saber quiénes son (y cito):
“Unos cuantos señoritos que cogen sus sherpas y sus porteadores baltís y se van a una de las montañas más acojonantes y difíciles del mundo como si fueran de excursión a La Pedriza.”
Vaya, donde está la ética, el rigor periodístico, la búsqueda de hechos, el contrastar la información. Fundamentos del trabajo de un periodista.
Oh, vaya, claro, me estaba equivocando, no estoy hablando de un periodista, estoy hablando de un Licenciado en Filología Hispánica reconvertido en novelista-columnista, en francotirador mercenario, a la búsqueda de patrón que page las facturas sin importar a quien o como haya que disparar.
En la cabecera de su blog cuenta (y cito):
“El primer melón me lo encontré en una playa andaluza, un día de verano. El último lo veo cada mañana al enfrentarme al espejo. ¿Qué me dirá ese tipo hoy?”
Está claro, hoy soy yo el que se encontrado un melón, un cabeza de melón. Y la pregunta que él mismo se hace tiene fácil respuesta: Chorradas.
Pero yo paso de este melón, yo soy más de sandía (y sangría).

La serie de Piolets Airtech de Grivel destacan por su poco peso y por su gran polivalencia.
Para empezar diremos que nos encontramos ante unos piolets “técnicos”, en los que tanto la cabeza como el mango están homologados como “T” (resistencia de 400 Kg.).
Lo primero que te llamará la atención de estos Grivel Airtech Evolution es que constan de una cabeza “clásica” de piolet de travesía y de un mango “curvo” más parecido a los piolets técnicos habituales.
Esto es debido al intento de hacer un piolet polivalente en el que se intenta conjugar lo mejor de los dos mundos, y creo que lo han conseguido.
El uso recomendado de estos piolets es, el alpinismo clásico y corredores (ver imágen, zonas D,E,F).
Como en casi todos los piolets técnicos hay dos versiones, pala y maza. Pero precisamente por su polivalencia y poder ser usados en diferentes situaciones, se fabrican en varias medidas, aunque puede ser complicado encontrar algunos modelos en las tiendas.
En la versión pala se fabrica en 4 medidas: 48, 53, 58 y 66 cm.
En la versión maza, al estar pensada para un uso más técnico sólo se fabrica en las 2 medidas más pequeñas: 48 y 53 cm.
Puede que te extrañen estas medidas, que en cierto modo son debidas a que constan de una cabeza “clásica” en un mango “curvo”. Veamos ahora algunas características importantes de este Grivel Airtech Evolution.
La cabeza es de Acero al Níquel – Cromo – Molibdeno forjada en caliente en una sola pieza (la versión maza tiene dos piezas) (ver imágen).
¿Qué significa esto?, pues resumiendo que es “acero del bueno”, como el usado en cañones de armas de fuego y en cuchillos de calidad. El Cromo y el Níquel hacen al acero más duradero y resistente a la corrosión y el Molibdeno más resistente a la fatiga, sobre todo a bajas temperaturas.
Las cabezas y hojas se pueden fabricar básicamente de dos formas, una es por mecanizado, en la que se toma una pieza de metal, y esta se corta, dobla, taladra, etc. hasta llegar a la forma requerida.
La otra es el forjado, en la que se calienta la pieza y luego se le da forma a base de golpes y presión. Este proceso tiene la ventaja de alinear la estructura del metal, haciéndolo mucho más resistente. Pero claro, es un proceso más caro.
Esto hace estas cabezas forjadas prácticamente indestructibles.
La forma de la hoja es clásica positiva. Esto es, el ángulo positivo hace que se clave bastante bien en hielo y que trabaje correctamente en posición de auto detención, a diferencia de las hojas de muchos piolets de travesía que tienen la hoja negativa, que está pensada para tallar peldaños y poco más.
En la versión pala, ésta es de dimensiones más que respetables, con una anchura superior a la de la mayoría de los piolets, lo que permite un trabajo muy eficaz a la hora de tallar repisas o escalones.
La maza no es gran cosa, es pequeña y debido a que estamos ante unos piolets muy ligeros, no es muy efectiva. Por lo que si en nuestra actividad contamos con meter muchos pitones, es mejor que nos llevemos otra cosa.
En cuanto al mango de este Grivel Airtech Evolution, está un poco curvado (justo por debajo de la cabeza), lo suficiente como para permitir una posición bastante correcta a la hora de usarlo como piolet – tracción, y aún así poder usarlo sin problemas como piolet-bastón o cuando queramos trabajar con la pala o maza.
Empuñadura, lo que se dice empuñadura, se puede decir que no tiene. Se ha sustituido por dos tiras de un material antideslizante, como el que se encuentra en las tiendas de bricolaje para poner en los escalones.
Esto, junto a un regatón clásico (mosquetoneable) hace que se hunda bien incluso en nieves duras.
Este piolet Grivel Airtech Evolution lo podemos encontrar en versión “long” (con dragonera) o “slider”.
De la dragonera “long” se podría decir que es una dragonera “minimalista”, pensada para un uso no técnico, que cumple su función e incorpora un protector de goma para el regatón.
La versión con “Slider” no tiene dragonera, y en su lugar viene un “artilugio” que se puede sujetar junto a la cabeza, para su uso como piolet-bastón, y “deslizarse” hasta el regatón, para sujetar la mano cuando se use como piolet-tracción.
El Slider también se vende por separado (12 €). Aunque si no nos convence ninguna de las dos opciones podemos o bien buscarnos una dragonera más técnica (desde 10 €), o agenciarnos un “Horn” (también 12 €) (ver foto). Y no hay nada que nos impida combinar una dragonera, con el Horn o Slider (ver foto).
Bien, pero que resultado dan estos piolets Grivel Airtech Evolution. Pues a mi me han resultado bastante bien. Tras 3 temporadas de un uso moderado (el tiempo no ha ayudado mucho), presentan las marcas normales de desgaste de la actividad, destacando sobre todo la resistencia de la hoja y pala.
La pala presenta unas pequeñas marcas tras haber hundido un ancla de nieve a golpes de pala (si, lo que hice fue una burrada, pero o le daba con la pala o…).
El acabado de pintura ha resistido muy bien, tan sólo saltó en un punto tras golpearlo con la pala de otro piolet para desenterrarlo (cosa normal), y cerca del regatón debido al roce con el suelo en su uso como piolet-bastón (ver foto).
El regatón también ha resistido bastante bien el trato, aunque la unión entre mango y regatón se ha “desalineado” un poco (aunque no tiene holguras, y sigue sujeto perfectamente).
Las bandas de la empuñadura se han gastado bastante, pero todavía tienen un buen agarre. Además con los piolets, vienen unas tiras de recambio. Y en el caso de que también las gastemos, en cualquier tienda de bricolaje encontraremos material para sustituirlas.
Estas características hacen de este piolet Grivel Airtech Evolution, uno de los más polivalentes del mercado, y si le sumamos que pesa menos de 500 gramos, tenemos una buena alternativa para alpinismo clásico y corredores no muy difíciles.
En su contra, el precio, un poco alto, sin duda debido a la calidad de la cabeza, y su proceso de fabricación.
Actualización:
En los nuevos modelos se ha cambiado la empuñadura. Ahora en vez de esas "bandas de lija" encontramos una empuñadura de goma, que aguanta más y desde luego funciona mucho mejor.
Otra mejora es la dragonera (de la versión Long), que con el añadido de goma resulta mucho más cómoda, sobre todo para su uso como piolet tracción.
En la imágen se pueden apreciar estas mejoras.
En definitiva, buenas y acertadas mejoras.









