Fabricación de soporte tipo Horn
Materiales:
* Plástico duro, por ejemplo polietileno o similar.
* Bridas metálicas.
* Tubo de plástico termoretráctil.
* Lima.
* Papel de lija
Procedimiento:
Para ello necesitaremos algún tipo de plástico duro (pero no demasiado). En esta ocasión se ha usado un plástico (polietileno) procedente de la defensa de un remolcador, pero casi cualquier plástico resistente servirá.
Lo primero será aproximar la forma y hacer un rebaje en la zona en que se acoplará al mango del piolet.







Ahora que ya sabemos cómo cuidar nuestras prendas técnicas de membrana, lo siguiente es repararla si sufrimos un "accidente" con ella.
Crampones, piolets, tornillos de hielo, bastones, ramas, zarzas, "toxos", al final tarde o temprano, por mucho que la cuidemos, es cuestión de tiempo que acabe rompiendo por algún sitio.
Como no es lo mismo reparar una prenda de membrana, que pegarle un zurcido a unos calcetines o a tus roídos "calzoncillos de la suerte", debemos tener en cuenta algunas cosas sobre estas prendas y su construcción.
* Antes de empezar
El tejido de las prendas sueles ser un "laminado" que consiste en "pegar" varios materiales uno encima del otro. Así, (sin entrar en mucho detalle) tendremos siempre un tejido exterior (que es el más resistente y que debe ir hidrofugado). Tras él, se encuentra la membrana impermeable transpirable.
Y en las prendas de 3 capas, otra capa de tejido, generalmente más fino que el exterior, para proteger la membrana. En el caso de 2 capas, suele llevar un forro interior, bien de rejilla, polar o de otro tipo, pero que no va laminado al exterior.
Debemos tener en consideración, que la membrana, no se puede "reparar" como tal de forma separada al conjunto laminado. La membrana realmente es muy fina y bastante frágil.
En la foto, un tejido laminado de Gore-Tex 3 capas, en la que se puede apreciar el tejido interior (oscuro) y la finísima membrana (blanca).
Una vez dicho esto, tenemos varias opciones a la hora de plantearnos una reparación de una prenda de membrana, que vamos a explorar.
* Envío a fábrica:
Aunque mucha gente no lo sabe (tiendas y vendedores incluidos), Gore tiene talleres concertados por todo el mundo que hacen reparaciones de sus productos, independientemente de que el fabricante concreto de tu prenda haga o no reparaciones.
Así, si la rotura de tu prenda es considerable y/o no te ves capaz de repararla tu mismo, consulta con tu vendedor habitual la posibilidad de remitirla al fabricante de la prenda o a uno de los talleres autorizados.
Hay fabricantes que reparan sus productos, otros sólo en garantía, y otros, pues si te he visto no me acuerdo.
En el caso de los talleres de Gore, si tu vendedor no sabe cuál es el procedimiento, puedes ponerte en contacto directamente con Gore, y ellos informarán al vendedor del procedimiento. Por lo que yo sé, si no hace mucho que has comprado la prenda, este procedimiento, en ocasiones, puede ser totalmente gratuito.
De todas formas tampoco esperes una reparación milagrosa, normalmente, la reparación consistirá en aplicarle un parche de un tejido parecido (o casi) por encima y un sellado de costuras.
En la foto, una reparación efectuada por un taller oficial de Gore. Foto cortesía de Juan Antonio Mosquera.
La única forma de que tu prenda quede "como nueva" y no se note la reparación, pasa porque el fabricante "reconstruya" la prenda, sustituyendo toda la pieza de tejido, y vuelva a sellar las nuevas costuras.
* Repárala tú mismo: Exterior.
Si tu prenda es de un laminado de 3 capas, en realidad, poner un parche, no es nada que no puedas hacer tu mismo con un poco de maña y algo de cuidado.
Si es de dos capas con forro interior, será más complejo, puesto que necesitarás descoser el forro para poder acceder al interior del tejido, y bueno, la cosa se complica bastante.
Aunque lo más habitual (y recomendable) es que en montaña se usen prendas sin forro interior (o por lo menos extraíble).
En el caso de que la rotura sea pequeña (bueno, y no tan pequeña), una posibilidad más rápida y de resultados parecidos (e incluso mejores) es repararla tú mismo.
Lo primero a tener en cuenta es observar bien el "roto" y ver si por su forma, o zona en la que está que pueda recibir esfuerzos o tirones y es susceptible de hacerse más grande.
En ese caso, lo primero es asegurarse de que la cosa no vaya a más. Hay que coser. Sin miedo, no vais a romper nada, al fin y al cabo la membrana ya está rota. De todas formas es recomendable una aguja fina (cuanto menos agujero mejor), y tampoco hace falta hacer un "cosido completo". Unos cuantos "puntos" bien situados asegurarán la zona ante tensiones y tirones.
Una vez asegurada toda la zona (esto ya suena a operación de rescate). Tenemos que reponer la impermeabilidad. Los puntos en que la hemos perdido son la rotura (evidentemente) y los sitios en donde hemos cosido. Para ello tendremos que usar algún tipo de material impermeable que se pueda "pegar".
Aquí tenemos dos opciones.
Si la avería no es muy grande, podemos usar algún parche diseñado específicamente para la reparación de estas prendas. No hay muchos fabricantes "autorizados" por Gore, y no hay demasiado donde elegir. Aunque se fabrican en muchos colores, no siempre son fáciles de conseguir (con el rojo y negro no suele haber problema). Unos de los más extendidos son los de McNett.
Estos parches suelen venir en un "kit de reparación". Son adhesivos y se pegan por presión. Según Gore, deberían durar unos cinco lavados "tradicionales" (aunque si usamos la ducha como os comenté en el artículo sobre como lavar las prendas de membrana, os durarán bastante más). Pero como en realidad tampoco son caros y con fáciles de colocar, los podemos reponer sin problema cuando haga falta.
Una opción bastante buena (siempre hablando de pequeñas roturas, es acompañar estos parches de un sellador. Normalmente encontrarás dos tipos de selladores, uno con silicona (pensado para tiendas) y a base de Uretano (más recomendable para prendas). Los selladores de Uretano tardan bastante en secar, pero puedes hacerlo más rápido usando un "acelerante". En todo caso, limita su uso sólo a la zona de rotura y sobre todo leete bien las instrucciones y asegúrate de que lo tienes todo bien claro antes de empezar.
Eso sí, no te confundas de parches. Hay unos que está pensados para reparar vadeadores y neoprenos que llevan adhesivos y selladores que no tengo muy claro como pueden afectar a tu prenda.
Dependiendo del lugar, puedes aprovechar para poner el parche de tu club de montaña, por ejemplo, o si eres muy afortunado de tu patrocinador :-). O también puedes diseñar uno tú mismo (hay empresas que realizan estos parches a partir de sólo 10 unidades).
El parche puede ir cosido o pegado. Si es pegado, asegúrate de que pega bien, y si hay que pegarlo con calor y plancha, acuérdate de las precauciones comentadas en el artículo sobre el secado a e hidrofugado de prendas de membrana.
Como este tipo de parches suelen ir bordados, y son de todo menos impermeables, recuerda hidrofugarlo correctamente. Aunque la mayor parte de esa zona una vez sellada ya no será transpirable, un correcto hidrofugado siempre es recomendable, ya que estos parches suelen acumular bastante agua y tardar mucho en secar.
* Repárala tú mismo: Interior.
En el caso de usar un parche "casero" exterior, y si no hemos usado un sellador, tendremos que impermeabilizar la zona por el interior. Aparte de estos selladores, podemos usar uno de los parches comentados anteriormente, pegado por dentro o bien una cinta adhesiva impermeable.
Cualquier cinta adhesiva e impermeable puede servir (incluso la socorrida cinta americana), aunque hay que tener en cuenta que la mayor parte de estos adhesivos, con el tiempo acabarán soltándose, por lo que sólo funcionarán bien como reparación provisional, si bien teniendo en cuenta lo que cuesta, puedes reponerlo siempre que haga falta.
De todas maneras, algo mejor que la cinta americana para esto, son cintas que sirven para todo tipo de reparaciones (también en el exterior), desde una chaqueta a una tienda, como por ejemplo la "Tenacious" de McNett.
La opción "profesional" y definitiva es usar una cinta de termosellado de verdad, como las que usan los fabricantes para las costuras. Ésta cintas llevan un adhesivo térmico que se puede aplicar con la plancha (tomando las precauciones comentadas en el planchado). Si tienes suerte y la encuentras, puedes usar la propia cinta de termosellado que fabrica Gore, llamada "Gore Seam", o puedes usar alguna de la "competencia", que hay unas cuantas.
Si el parche exterior va pegado, tan sólo debemos poner cinta en la "avería". Si lo hemos cosido, lógicamente habrá que aplicarlo además en toda la costura.
* Cremalleras y demás.
En el caso de que el incidente tenga que ver con una cremallera, la cosa se complica bastante, ya que las cremalleras no son fáciles de poner y deberías poner la cosa en manos de un profesional. Como lo que has pagado no ha sido poco, las cremalleras deberían funcionar durante toda la vida útil de la prenda. No lo dudes y reclama al fabricante de tu prenda.
Si la reparación de la cremallera en fábrica no es posible (o demasiado cara), busca a alguien que sepa coser de verdad, pero asegúrate de que sabe lo que hace.
Una vez reparada, tendrás que sellar otra vez toda la costura, tal como venía de fábrica. Para ello, lo más adecuado, es usar alguna de las cintas de sellado comentadas.
Los propios sellados de costuras de origen también pueden dañarse con el uso y despegarse un poco. La mejor solución es cambiar las zonas dañadas por cinta nueva. Si el problema es sólo el desgaste en algún punto concreto, llegará con pegar un poco de cinta por encima en esos puntos. No te preocupes por la transpirabilidad de esos puntos, la cinta original ya no era transpirable.
Aunque poco probable, puede que se descosa algún velcro. En ese caso, sólo hay que coserlo de nuevo y reponer el sellado de la costura.
Y en el caso de alguna goma elástica, seguro que en tu mercería habitual encuentras gomas parecidas que te pueden servir.
* Conclusión.
Todo lo comentado es aplicable en general a cualquier prenda impermeable transpirable que disponga de membrana laminada (Gore-Tex, Precip, eVent, HyVent, Triplepoint, Conduit, membrain, etc).
Pero como la imaginación es infinita y no tiene límite. Seguro que encontrarás otros materiales y formas de reparar estás prendas. Si te apetece compartirlo, no dudes en ponerte en contacto conmigo.
En este segundo artículo sobre la fabricación de gatos (ir a la primera parte), veremos por fín, el proceso de fabricación de los pies de gato.
Continuamos:
Ahora empezaremos a fabricar por fin los gatos. Lo primero serán las suelas.
Para ello, volvemos a usar la platilla de cartón del contorno del pie del primer paso y traspasamos su forma al cuero de suela de 3 mm. Es importante lijar bien los bordes y ser cuidadosos con el acabado.

El paso más divertido y creativo de todos es en el que se forra la horma con cinta de carrocero y se dibuja como será el gato, las distintas piezas, costuras, lengüeta... y luego con un cúter se cortan estas piezas se despegan y se aplanan.
Si hicimos bien el trabajo de diseño sobre la horma las piezas son fáciles de aplanar (geometría desarrollable). Para entenderse, las zonas que tienen una curvatura en una dirección no tienen problemas (asimilables a cilindros o conos) las que tienen dos curvaturas hay que hacer cortes para poder aproximarse a esa forma (esferas, paraboloides hiperbólicos...).
La piel y el cuero de todos modos siempre nos dan un cierto margen (por eso se usan en el calzado), se adaptan a la forma no solo durante el proceso de fabricación sino también a posteriori durante el uso (pero hay que ponerles las cosas fáciles).
Una vez que tenemos estas piezas de cinta de carrocero diseñadas y cortadas las usamos como plantillas para cortar las piezas de piel.

Y ahora, el cosido.
Quien tenga una máquina de coser capaz de coser cuero bienaventurado sea. Yo lo hice a mano, con un punzón y una aguja.
Se hacen una serie de agujeros equidistantes del borde y entre ellos. Para hacer los agujeros de la pieza contigua se ponen los bordes uno al lado del otro y se realizan los agujeros siguiendo los agujeros de la otra pieza.
Dependiendo del punto que hagamos se pueden hacer los puntos emparejados o desplazados de medio paso.
Los agujeros de las suelas se hacen con un taladro muy fino (se podría usar un minitaladro, tipo dremel o similar), debido a que con el punzón es muy difícil. Se pueden superponer piezas de ambos gatos para ir haciendo los agujeros iguales.
Una vez que tenemos las piezas agujereadas se pasa el hilo con la aguja dos veces, una en cada sentido para que quede más fuerte y equilibrado.
Nota: No escatiméis con el hilo ni con la tensión pero sobretodo no escatiméis con el cuidado, la precisión y el esfuerzo.
Para hacer los agujeros de los cordones se puede usar un sacabocados. En la foto podéis ver como en esa zona pegué un refuerzo de cuero para que no se rompiera por la tensión.
La lengüeta es importante que sea gordita, o incluso se puede alcolchar un poco, para evitar que puedan hacer daño los cordones sobre el empeine.

Una vez que esta todo el gato cosido se monta en la horma y se ata con los cordones para pegarle la bandas de goma (de un neumático de bicicleta, pero es mejor encontrar algo más grueso) y las suelas.
Aquí usé la cámara de bicicleta para envolver el perímetro del pie y tirar del talón. La goma de 3 mm la usé puesta en doble para la media suela y simple para la parte trasera de la suela y la puntera.
En este paso tal vez sea buena idea contratar a un profesional para que os ponga por lo menos medias suelas y puntera. Es importante que la goma que pasa por detrás del talón esté en tensión cuando se pega al cuero porque ayudará a apretar bien el pie.
Y éste es el resultado.

Y ahora sólo queda estrenarlos :-).
Cuando pensamos en bricos relacionados con la montaña, la cosa no suele pasar de tunear la mochila, cortar asas de tazas, etiquetas de la ropa y algún que otro apaño.
Pero el brico de hoy es un tanto particular, ya que no se trata de "poner o quitar", sino de fabricar desde cero.
Al lio:
Fabricación de pies de gato caseros
Idea, fabricación, fotos y mucho trabajo: Adrianovskj
Texto: Adrianovskj/Fende-Testas
Materiales:
- Cuero de Suela de 3 mm.
- Piel de serraje.
- Goma de 3 mm.
- Cámara de bici.
- Unos tacos de madera.
- Cola.
- Cartón.
- Cinta de carrocero.
- Hilo.
- Herramientas para trabajar madera.
- Punzón y aguja.
- Un poco de habilidad, paciencia y muchas ganas.
Procedimiento:
Lo primero que necesitamos es hacer unas hormas que nos sirvan de molde para los gatos (una para cada pie, claro). Las hormas las realizaremos con unos tacos de madera del tamaño adecuado, y preferiblemente con una madera que no sea dura (así será más fácil de trabajar).
El primer paso para realizar las hormas, será realizar una plantilla del pie. Para ello traspasamos el contorno del pie a un cartón duro.
Salvo que tengamos los dos pies muy diferentes, nos servirá la misma plantilla para los dos gatos. Pero si somos muy sibaritas apenas dará trabajo, realizar dos plantillas y tener hormas diferentes, pero no te vayas a equivocar y a hacer las hormas al revés ;-).

Una vez bien dibujada, la recortamos con cuidado y lijamos bien los bordes, ya que para obtener un buen resultado es importante que tenga un buen acabado.

Vamos ahora a fabricar las dos hormas en madera, una para cada pie.
Empezamos trasladando el contorno de la plantilla al taco y rebajaremos la madera por los laterales (eje horizontal), acercándonos un poco a la forma del gato, pero sin pasarnos (fíjate en la última foto de este bloque).

Como van a ser unos gatos bastante "técnicos" y van a tener cierta curvatura en la planta, prepararemos un molde para la forma de la planta con otro taco de madera (servirá el mismo para los dos gatos).
Cuando tengamos la forma definitiva de este molde, le ponemos papel de lija (sigue leyendo para saber la razón de esto).

Tras tener el molde de la curvatura de la planta finalizado, traspasamos esta "curvatura" a la planta de cada horma, y desbastamos con sierra, trencha y escofina.
El acabado correcto, lo conseguiremos lijando con el propio molde de la curvatura (al que le pusimos papel de lija).
Nota: Esta curvatura resultó luego ser excesiva.

Usando de nuevo la plantilla de la planta del pie, marcamos en las hormas el contorno del pie. Pero para darle la forma definitiva, también necesitamos el "alzado". La forma de la curva inferior ya la tenemos, pero ahora nos hace falta la forma de la parte superior del pie (empeine). Para ésto, y usando el molde de la curvatura como base, realizamos un plantilla en cartón del contorno del pie y luego lo traspasamos a las hormas.
Ahora tenemos que lucirnos un poco y sacar ese "artista" que todos llevamos dentro. Así con cuidado, y mucha paciencia iremos eliminando material para dar a las hormas la forma de nuestro pie (o un poco menos ya que queremos que apriete un poco), y acabaremos con un buen lijado.
Notas: Yo cometí el error de hacer el talón demasiado cuadrado, tenía que ser más redondo.También se podría haber hecho la horma copiando la forma de los pies con yeso, resina o algún material similar.

Una vez que tienes las hormas para tus pies, puedes usarla para hacer varios gatos con distintos cortes, ya que hacer las hormas es el trabajo más largo y difícil.
Se puede incluso añadir algo de espesor en algunas zonas o bien con resina o con piezas de cuero pegadas para hacer gatos mas holgados o corregir algún defecto.
Continua en:
Sí, has leído bien: 3 gramos, y además muy barata. Hasta ahora me consideraba un tanto habilidoso en el "tunning" de material y en la realización de ñapas, pero como en todo, siempre encuentras a alguien mejor, más rápido, más fuerte o más ingenioso.
Podeis ver la linterna, y las instrucciones para hacerla gracias a "El Holandés Errante" en el foro de Técnica y Material de Madteam.

A ver quien supera esto.
A veces, por mucho que cuidemos a nuestra querida cuerda de escalada, ésta puede sufrir deterioros. Y no hay forma de arreglarla, sólo queda cortar la parte dañada para aprovechar el resto.
Para hacerlo, nada mejor que seguir las instrucciones que Noel ha puesto en su interesante blog Nompot.
Buen fin de semana.

Uno de mis terrores o paranoias es que se me pueda caer algo que necesito (o que cueste dinero) cuando estoy subido a algún sitio.
Una de esas cosas es la navaja de escalada. Para evitar perderla he probado diferentes formas de sujección, como un cordino, pero siempre me encontraba con el problema de que hacer con el cordino cuando tienes la navaja guardada en su funda o colgada del arnés.
Tras un tiempo de cavilaciones, encontré un llavero con un "muelle" de plástico. Este llavero, tiene un aro (como todos los llaveros) y un mini mosquetón que pensé que podría servir para sujetarlo al arnés o mochila.
Una vez comprobado que el muelle me permitía una extensión suficiente (por lo menos del largo del brazo), se lo acoplé a mi navaja:

Dicho y hecho, yo contento como unas castañuelas. Pero cuando lo voy a probar de verdad, resulta que el mini mosquetón, es tan mini, que no entra en el portamaterial del arnés.
Vuelta a empezar.
Pero, rebuscando por los cajones ("el que guarda siempre tiene") encontré otro llavero, con un cierre más grande. Y ya sólo queda cambiarlo.

Con un corte en el muelle de plástico, y un mechero (para fundirlo otra vez), realizo el cambio.
Y listo.

Sólo queda comprobar que el apaño es lo suficientemente sólido.

Este consejo, además de a la navaja de escalada, es aplicable a cualquier cosa que no queramos perder, ya sea herramientas, como el sacafisureros, u otros equipos, como cámaras de fotos, gps, etc.
Felices escaladas.
Siempre es recomendable usar guantes para asegurar y rapelar. Guantes hay muchos, pero para asegurar y rapelar lo que mejor funciona son unos guantes de piel tirando a finos, para mantener el "tacto" y sentir la cuerda.
Puedes encontrar guantes de este tipo en varios catálogos de fabricantes de material de escalada, pero a unos precios que a mí me parecen demasiado altos para lo que en relidad te están vendiendo.
Por eso, es estos tiempos de vacas flacas, podemos hacernos con unos estupendos guantes por poco dinero.
Aunque en cualquier gasolinera encontrás guantes de trabajo de piel que servirán para nuestro propósito es mejor idea que busques una tienda que suministre ropa y equipos de trabajo. Encontrarás mejores materiales y mejor precio.
Una vez que tengamos nuestros guantes (que sean de piel lisa, los de serraje a mi no me gustan), procederemos a cortar las puntas de los dedos para poder manipular bien las cuerdas y hacer y deshacer nudos.
Es mejor ser conservador a la hora de cortar e ir poco a poco probando y tener que cortar varias veces que no pasarnos, ya que si cortamos demasiado, no protejeremos de forma adecuada la parte interior de los dedos...
... et voilà.
Por último, es conveniente hacerles un pequeño aro de cordino para poder mosquetonearlos al arnés y tenerlos siempre a mano y no perderlos.
Y con esto ya tenemos la papeleta resuelta por muy poco dinero.
Como último consejo, comentaros que en las tiendas de suministros de ropa de trabajo también podeís encontrar guantes de piel con rellenos térmicos de buena calidad que pueden ser una buena alternativa para determinadas actividades invernales.
Sed felices.
No se como hago pero siempre acabo con los pantalones rotos. Normalmente el arreglo de un roto (que no descosido) pasa por coser el tejido, y dependiendo del tamaño de la rotura, poner un parche.
Pero en el caso que nos ocupa, el tejido es demasiado fino y está demasiado deteriorado como para coserlo con garantías, por lo que he optado por pasar directemente al parche.

Como parche he usado unas rodilleras termoadhesivas, que puedes encontrar en cualquier mercería. Tienen la ventaja de ser muy rápidas de poner y bastante resistentes.

Podemos recortar la rodillera con la forma adecuada, o dejarla tal cual y luego aplicamos calor con la plancha. Sólo hay que seguir las instrucciones que acompañan a las rodilleras.

Y ya tenemos reparado el pantalón, de una forma rápida, efectiva y muy barata.
Saludos.
Hay varias formas de llevar los tornillos de hielo. La de toda la vida, en uno o varios mosquetones.
Luego aparecieron diversos artilugios, que acoplados al arnés facilitan (y mucho) la manipulación de los tornillos con una sóla mano.
Creo (no estoy seguro) que los primero en hacer algo al respecto fue la marca Petzl, con el portatornillos "Caritool" (aunque sólo para los arneses fabricados por ellos) y el "Iceflute".
Luego otras marcas, han sacado productos similares, unos con mayor o menor fortuna, de los que podemos destacar por una paret al competidor de toda la vida de Petzl, la italiana Grivel, con un producto muy similar al Iceflute, el "panpipe" (vaya nombres les ponen...).
Tanto el IceFlute como el Panpipe aunque además de facilitar el uso y proteger las puntas y roscas de nuestros queridos (y carísimos) tornillos, no dejan de ser unos trastos grandes, pesados y muy caros. Otra opción mucho más ligera, son los portamateriales tipo "Caritool". Si nuestro arnés no es compatible con el Caritool de Petzl, quizá pueda servirnos, un producto similar de Black Diamond, el "Ice-Clipper".
Por otra parte la española Fixe, tiene otro modelo que sirve para todo tipo de arneses, aunque es un poco "trasto" y puede que demasiado pesado. Vemos estos dos modelos en la siguiente imagen (el de BD a la izquierda y el modelo de Fixe a la derecha):
Por último, un modelo que además de muy barato, sirve para cualquier tipo de arnés, el "Hub" de la italiana Camp. Este "artefacto" tiene una goma que le permite fijarse a todos los arneses, independientemente del fabricante. Todo un acierto.
Salvo los modelos de "tubo" el resto de portamateriales son perfectamente válidos para llevar cualquier otro tipo de material, por ejemplo fisureros, por lo que en principio son una buena inversión.
Pero si no te quieres gastar ni un duro (ahora 5 centimos con el redondeo) también te puedes hacer tu mismo el aparato para llevarlos, con un mosquetón, ya sea de escalada o auxiliar, pero que tenga un buen tamaño y con buena apertura (más vale que sobre) y un poco de cinta aislante.
En este video encontrado en la red, puede verse como:
En resumen, que tu mismo, tu elijes la forma, pero si no tienes un porta-tornillos es porque no quieres (o porque no te hace falta).
"Vai un frio que pelexa un can".

