El pico "Dos hermanitos es el vecino menos visitado del Pico Cuiña y es fácilmente identificable por su "doble cumbre".

Se encuentra unido a su vecino por una corta, pero intereante (y a veces un poco aérea) cresta.

Hay dos caminos lógicos para su ascensión. Uno es ascender primero al Pico Cuiña y luego recorrer la cresta que hacia el este nos lleva directamente a su cima.
La otra es "recortar" por la laguna del Cuiña y dirigirse hacia una gran zona rocosa que parece "proteger" la cresta, una vez allí se rodea por la izquierda y se puede alcanzar la cresta sin dificultad.

En esta ocasión optaremos por la segunda opción, y nos vamos acercando al Cuiña.

En vez de acometer la última subida, seguimos por la iquierda, hacia la Laguna del Cuiña (vista hacia atrás).

Aquí podemos observar la laguna. Observad que la foto está hecha desde la cresta, y que el camino que os propongo hoy pasa bordeando la laguna.

Una vez en la cresta, sólo hace falta seguirla. Se da la circunstancia de que es mucho más fácil encontrar el camino adecuando cuando vas en dirección oeste, por lo que a veces es necesario corregir y volver atrás.

Nos acompañan buenos paisajes...

... como siempre bajo la mirada del Mustallar (izquierda) y Penalonga (derecha).

En una última mirada atrás, vemos el Cuiña...

... y hacia delante ya tenemos nuestro objetivo al alcance de la mano, a falta de un pequeño y divertido paso.

Una vez superado éste, continuamos un poco más por una cresta con buen "ambiente montañero" y alcanzamos la primera cima...

... en la que un "parapeto" de piedras nos permitirá descansar protegidos del viento, e incluso nos permitiría un vivac no demasiado incómodo.

Si continuamos un poco más por la cresta, alcanzamos en un momento la segunda cumbre, desde la que podemos observar todo el camino recorrido...

... y una perspectiva un poco diferente a la habitual de la "Cresta de Ancares", con la impresionante cara Este del Mustallar.

Por último, recordad que esta cresta, en condiciones invernales (hielo y nieve) puede complicarse y hacer recomendable algún material de aseguramiento.
Felices ascensiones.
Cuando visito los Ancares, aparte de los habituales corzos, es posible ver algunos otros animales (si madrugas, claro).
Entre estos, es posible encontrar caballos, águilas, ardillas, jabalís (bueno, no los he visto, pero si sus huellas), lobos (muy difícil, pero posible), y dicen que queda algún urogallo.
También dicen que un oso de la vecina Asturias, pasa por allí todos los veranos de camino a la sierra de "O Caurel".
Pero lo que es seguro que te vas a encontrar (en verano) es a especímenes de este tipo:

Son vacas semi-salvajes (algunas), que por lo que parece estan curdas ya de todo espanto. No se lo que pensarán cuando nos ven a esos extraños seres, vestidos de colores que no se sabe muy bien que andan haciendo por aquí.
Lo que si es seguro, que allí donde subas, seguro que antes ya ha subido una vaca, lo que pasa es que no tendría tarjeta de cumbre para dejar en el buzón...
Esta montaña es la primera que ascendí, hace ya muchos años(demasiados), y también la subió (antes que yo) mi padre. Quizás por eso es especial para mí. Aunque supongo que los sentimientos que albergo siempre que llego a ella, se deben a que aquella primera ascensión la compartí con un primo y compañero (que era como un hermano), que años después falleció, de forma cuel y repentina, y demasiado joven (aunque supongo que siempre se es demasiado joven para morir).
Por eso, de vez en cuando vuelvo a ella, como en una peregrinación para purgar los pecados. Aunque no siempre me lo pone fácil. Unas veces es la nieve, otras la lluvia y casi siempre (a menos que vayas en pleno verano) es la niebla.A veces casi parece que esté jugando conmigo. Ahora me vés... ahora no.
A veces, cuando alguien me pregunta (cuando voy a subir a alguna cumbre), ¿que hay arriba? yo les respondo "Nada". Normalmente el que pregunta se queda un tanto pensativo, no se si calibrando mi respuesta o dudando de mi cordura.
Y cuando estoy allí, a diferencia de otras cumbres en las que encuentro la satisfacción de la llegada a la cima, siento una cierta amargura. Pues además del recuerdo del compañero desaparecido, aparece el recuerdo de otro desaparecido (primo también), miembro del citado club, muerto igualmente joven. Cuya muerte también, a pesar de no ser tan repentina, no fue menos cruel y dolorosa.
Sed buenos con los que quereis... antes de que se vayan.
En muchas cumbres hay buzones de cumbre donde dejar y recoger las tarjetas de cumbre. En unos cuantos, hay incluso libros de cumbre en los que anotar tu ascensión o tus impresiones.
Hay buzones de todo tipo, algunos son auténticas obras de arte, otros, son tubos o cajas de acero o aluminio, y algunos, como el que os presento hoy, son lo que en mi tierra llamamos "enxebres".
Hace unos días en la cumbre de Peña Rubia (Ancares), encontré una tarjeta de cumbre que llevaba allí desde Agosto, y no será porque no hayan subido montañeros, sino porque mucha gente que pasa por allí no sabe que hay buzón.
Os doy unas pistas para encontrarlo. Justo en la cumbre hay una placa puesta en recuerdo de un montañero, unos metros a su izquierda, hay una roca con una marca de pintura (señalada en rojo en la foto).
Una vez localidada la marca de pintura, un poco por debajo y a la izquierda, tenemos el buzón (marcado en azul en la foto).Este buzón, no es más que un hueco en la roca, y tras unas piedras...

... encontramos el buzón.

No es muy grande, no es muy bonito, pero es un buzón.








