El sábado tocaba escalada cerca del mar, el tiempo era bueno y aunque la marea tampoco ayudaba mucho, no fue ese el problema.
Cuando nos íbamos acercando ya vimos que el mar estaba "un poco fuerte".
Y lo que iba a ser una jornada de escalada, se convirtió en una comida campestre.
Después de comer le hachamos un vistazo a los otros sectores, y aunque se suponía que la marea estaba bajando, la plataforma era barrida continuamente por el mar y las olas llegaban al descuelgue.
Así tras una larga sesión de fotos, hizimos un poco de turismo.
Sed felices.

Cuando una persona nos parece buena le decimos que es un sol. Pero que decirle a la luna, cuando en una aproximación nocturna nos ilumina el camino como si fuera el sol.
Camino que si no fuera por la luna, se volvería difícil y peligroso, buscando la mejor ruta entre la nieve a la luz del frontal. Pero que con ella, pierde dificultad, e incluso parece un paseo matinal de domingo, aunque vayas cargado con toda la impedimenta de una larga e intensa actividad.
La verdad, es que caminar en noches como esta, con el cielo despejado sin viento, con no mucho frio y un pedazo de luna llena es un verdadero placer.
Foto cortesía de J.C. Romay
Las cuerdas de escalada se fabrican con Poliamida (PA) que según dicen es un termoplástico polímero formado a base de monómeros....
Pero en el momento en que haces un nudo con la cuerda en tu arnés es algo más.
Es un vínculo entre dos personas que va mucho más allá de los colorines que se ven a simple vista.
Es un ejercicio de confianza, de poner tu vida en manos de otro y que ese otro ponga la suya en tus manos.
Es un pacto de sangre, el compromiso de compartir un destino...

... para lo bueno y para lo malo...










