Ahora que ya sabemos cómo cuidar nuestras prendas técnicas de membrana, lo siguiente es repararla si sufrimos un "accidente" con ella.
Crampones, piolets, tornillos de hielo, bastones, ramas, zarzas, "toxos", al final tarde o temprano, por mucho que la cuidemos, es cuestión de tiempo que acabe rompiendo por algún sitio.
Como no es lo mismo reparar una prenda de membrana, que pegarle un zurcido a unos calcetines o a tus roídos "calzoncillos de la suerte", debemos tener en cuenta algunas cosas sobre estas prendas y su construcción.
* Antes de empezar
El tejido de las prendas sueles ser un "laminado" que consiste en "pegar" varios materiales uno encima del otro. Así, (sin entrar en mucho detalle) tendremos siempre un tejido exterior (que es el más resistente y que debe ir hidrofugado). Tras él, se encuentra la membrana impermeable transpirable.
Y en las prendas de 3 capas, otra capa de tejido, generalmente más fino que el exterior, para proteger la membrana. En el caso de 2 capas, suele llevar un forro interior, bien de rejilla, polar o de otro tipo, pero que no va laminado al exterior.
Debemos tener en consideración, que la membrana, no se puede "reparar" como tal de forma separada al conjunto laminado. La membrana realmente es muy fina y bastante frágil.
En la foto, un tejido laminado de Gore-Tex 3 capas, en la que se puede apreciar el tejido interior (oscuro) y la finísima membrana (blanca).
Una vez dicho esto, tenemos varias opciones a la hora de plantearnos una reparación de una prenda de membrana, que vamos a explorar.
* Envío a fábrica:
Aunque mucha gente no lo sabe (tiendas y vendedores incluidos), Gore tiene talleres concertados por todo el mundo que hacen reparaciones de sus productos, independientemente de que el fabricante concreto de tu prenda haga o no reparaciones.
Así, si la rotura de tu prenda es considerable y/o no te ves capaz de repararla tu mismo, consulta con tu vendedor habitual la posibilidad de remitirla al fabricante de la prenda o a uno de los talleres autorizados.
Hay fabricantes que reparan sus productos, otros sólo en garantía, y otros, pues si te he visto no me acuerdo.
En el caso de los talleres de Gore, si tu vendedor no sabe cuál es el procedimiento, puedes ponerte en contacto directamente con Gore, y ellos informarán al vendedor del procedimiento. Por lo que yo sé, si no hace mucho que has comprado la prenda, este procedimiento, en ocasiones, puede ser totalmente gratuito.
De todas formas tampoco esperes una reparación milagrosa, normalmente, la reparación consistirá en aplicarle un parche de un tejido parecido (o casi) por encima y un sellado de costuras.
En la foto, una reparación efectuada por un taller oficial de Gore. Foto cortesía de Juan Antonio Mosquera.
La única forma de que tu prenda quede "como nueva" y no se note la reparación, pasa porque el fabricante "reconstruya" la prenda, sustituyendo toda la pieza de tejido, y vuelva a sellar las nuevas costuras.
* Repárala tú mismo: Exterior.
Si tu prenda es de un laminado de 3 capas, en realidad, poner un parche, no es nada que no puedas hacer tu mismo con un poco de maña y algo de cuidado.
Si es de dos capas con forro interior, será más complejo, puesto que necesitarás descoser el forro para poder acceder al interior del tejido, y bueno, la cosa se complica bastante.
Aunque lo más habitual (y recomendable) es que en montaña se usen prendas sin forro interior (o por lo menos extraíble).
En el caso de que la rotura sea pequeña (bueno, y no tan pequeña), una posibilidad más rápida y de resultados parecidos (e incluso mejores) es repararla tú mismo.
Lo primero a tener en cuenta es observar bien el "roto" y ver si por su forma, o zona en la que está que pueda recibir esfuerzos o tirones y es susceptible de hacerse más grande.
En ese caso, lo primero es asegurarse de que la cosa no vaya a más. Hay que coser. Sin miedo, no vais a romper nada, al fin y al cabo la membrana ya está rota. De todas formas es recomendable una aguja fina (cuanto menos agujero mejor), y tampoco hace falta hacer un "cosido completo". Unos cuantos "puntos" bien situados asegurarán la zona ante tensiones y tirones.
Una vez asegurada toda la zona (esto ya suena a operación de rescate). Tenemos que reponer la impermeabilidad. Los puntos en que la hemos perdido son la rotura (evidentemente) y los sitios en donde hemos cosido. Para ello tendremos que usar algún tipo de material impermeable que se pueda "pegar".
Aquí tenemos dos opciones.
Si la avería no es muy grande, podemos usar algún parche diseñado específicamente para la reparación de estas prendas. No hay muchos fabricantes "autorizados" por Gore, y no hay demasiado donde elegir. Aunque se fabrican en muchos colores, no siempre son fáciles de conseguir (con el rojo y negro no suele haber problema). Unos de los más extendidos son los de McNett.
Estos parches suelen venir en un "kit de reparación". Son adhesivos y se pegan por presión. Según Gore, deberían durar unos cinco lavados "tradicionales" (aunque si usamos la ducha como os comenté en el artículo sobre como lavar las prendas de membrana, os durarán bastante más). Pero como en realidad tampoco son caros y con fáciles de colocar, los podemos reponer sin problema cuando haga falta.
Una opción bastante buena (siempre hablando de pequeñas roturas, es acompañar estos parches de un sellador. Normalmente encontrarás dos tipos de selladores, uno con silicona (pensado para tiendas) y a base de Uretano (más recomendable para prendas). Los selladores de Uretano tardan bastante en secar, pero puedes hacerlo más rápido usando un "acelerante". En todo caso, limita su uso sólo a la zona de rotura y sobre todo leete bien las instrucciones y asegúrate de que lo tienes todo bien claro antes de empezar.
Eso sí, no te confundas de parches. Hay unos que está pensados para reparar vadeadores y neoprenos que llevan adhesivos y selladores que no tengo muy claro como pueden afectar a tu prenda.
Dependiendo del lugar, puedes aprovechar para poner el parche de tu club de montaña, por ejemplo, o si eres muy afortunado de tu patrocinador :-). O también puedes diseñar uno tú mismo (hay empresas que realizan estos parches a partir de sólo 10 unidades).
El parche puede ir cosido o pegado. Si es pegado, asegúrate de que pega bien, y si hay que pegarlo con calor y plancha, acuérdate de las precauciones comentadas en el artículo sobre el secado a e hidrofugado de prendas de membrana.
Como este tipo de parches suelen ir bordados, y son de todo menos impermeables, recuerda hidrofugarlo correctamente. Aunque la mayor parte de esa zona una vez sellada ya no será transpirable, un correcto hidrofugado siempre es recomendable, ya que estos parches suelen acumular bastante agua y tardar mucho en secar.
* Repárala tú mismo: Interior.
En el caso de usar un parche "casero" exterior, y si no hemos usado un sellador, tendremos que impermeabilizar la zona por el interior. Aparte de estos selladores, podemos usar uno de los parches comentados anteriormente, pegado por dentro o bien una cinta adhesiva impermeable.
Cualquier cinta adhesiva e impermeable puede servir (incluso la socorrida cinta americana), aunque hay que tener en cuenta que la mayor parte de estos adhesivos, con el tiempo acabarán soltándose, por lo que sólo funcionarán bien como reparación provisional, si bien teniendo en cuenta lo que cuesta, puedes reponerlo siempre que haga falta.
De todas maneras, algo mejor que la cinta americana para esto, son cintas que sirven para todo tipo de reparaciones (también en el exterior), desde una chaqueta a una tienda, como por ejemplo la "Tenacious" de McNett.
La opción "profesional" y definitiva es usar una cinta de termosellado de verdad, como las que usan los fabricantes para las costuras. Ésta cintas llevan un adhesivo térmico que se puede aplicar con la plancha (tomando las precauciones comentadas en el planchado). Si tienes suerte y la encuentras, puedes usar la propia cinta de termosellado que fabrica Gore, llamada "Gore Seam", o puedes usar alguna de la "competencia", que hay unas cuantas.
Si el parche exterior va pegado, tan sólo debemos poner cinta en la "avería". Si lo hemos cosido, lógicamente habrá que aplicarlo además en toda la costura.
* Cremalleras y demás.
En el caso de que el incidente tenga que ver con una cremallera, la cosa se complica bastante, ya que las cremalleras no son fáciles de poner y deberías poner la cosa en manos de un profesional. Como lo que has pagado no ha sido poco, las cremalleras deberían funcionar durante toda la vida útil de la prenda. No lo dudes y reclama al fabricante de tu prenda.
Si la reparación de la cremallera en fábrica no es posible (o demasiado cara), busca a alguien que sepa coser de verdad, pero asegúrate de que sabe lo que hace.
Una vez reparada, tendrás que sellar otra vez toda la costura, tal como venía de fábrica. Para ello, lo más adecuado, es usar alguna de las cintas de sellado comentadas.
Los propios sellados de costuras de origen también pueden dañarse con el uso y despegarse un poco. La mejor solución es cambiar las zonas dañadas por cinta nueva. Si el problema es sólo el desgaste en algún punto concreto, llegará con pegar un poco de cinta por encima en esos puntos. No te preocupes por la transpirabilidad de esos puntos, la cinta original ya no era transpirable.
Aunque poco probable, puede que se descosa algún velcro. En ese caso, sólo hay que coserlo de nuevo y reponer el sellado de la costura.
Y en el caso de alguna goma elástica, seguro que en tu mercería habitual encuentras gomas parecidas que te pueden servir.
* Conclusión.
Todo lo comentado es aplicable en general a cualquier prenda impermeable transpirable que disponga de membrana laminada (Gore-Tex, Precip, eVent, HyVent, Triplepoint, Conduit, membrain, etc).
Pero como la imaginación es infinita y no tiene límite. Seguro que encontrarás otros materiales y formas de reparar estás prendas. Si te apetece compartirlo, no dudes en ponerte en contacto conmigo.
Una vez que nuestra carísima chaqueta técnica de membrana ya está limpia (ver como limpiarla), queda todavía algo por hacer, y esto es tan importante como un lavado correcto.
* El secado y el calor.
Aun usando productos adecuados, los lavados y el uso hacen que se pierda parte del tratamiento exterior hidrorrepelente o DWR (Durable Water Repelent). Una forma de "reponerlo" en parte es usar calor.
El calor, después del lavado, hace que el tratamiento DWR que todavía permanece en el tejido se redistribuya, contribuyendo a que funcione mejor. Por supuesto, esto no hace milagros, y si has perdido todo el tratamiento, el calor no va a servir de nada.
Para matar dos pájaros de un tiro, podemos usar la secadora para secar y "calentar" el tejido. Ahora bien, tiene que ser una secadora que esté bien limpia, sin residuos. Así aunque parezca que está inmaculada, conviene limpiarla primero (incluyendo filtros). Además debe de ser lo más grande posible, para que no estruje mucho la prenda. Por supuesto, hay que meter esta prenda sola (o como mucho con alguna otra prenda de membrana), primero para que no se "contamine" con residuos de detergentes de otras prendas y segundo para que esté más holgada.
De todas formas, como ya deberías saber (y si no lo sabes, es que tienes que ayudar más en casa), hay que tener en cuenta que la secadora desgasta bastante las prendas, por lo que no conviene abusar de este procedimiento. Siempre debe usarse un programa corto y a una temperatura moderada. Con 40° y de 40 a 50 minutos es más que suficiente. Hay que recordar que el calor excesivo no es bueno para las membranas y mucho menos para los termosellados de costuras y cremalleras.
Si no tenemos o no queremos usar la secadora, podemos dejar secar la prenda al aire, y una vez completamente seca podemos plancharla. Si bien muchos fabricantes indican que no se pueden planchar estas prendas, esto suele ser debido a que algunas incluyen materiales a los que el calor no les va muy bien, como tejidos elásticos (tipo Strech), gomas, etc.
Pero siguiendo las instrucciones de Gore sobre el lavado de prendas de Gore-Tex podríamos plancharla, pero siempre con ciertas precauciones, como hacerlo con vapor caliente (pero poco, ojo), y colocando una toalla o paño entre la prenda y la plancha. Hay que tener en cuenta que la temperatura máxima recomendada de lavado oscila entre los 30º y 40º y que la plancha en su modo más ligero ronda los 110º.
Por supuesto debemos tener cuidado con elásticos, velcros, plásticos, cremalleras selladas y demás para no estropearlas. Por dentro, lógicamente no es necesario plancharla, e incluso podría ser perjudicial para los termosellados.
* Cuando hidrofugar.
Pero tarde o temprano, por mucho que hayas cuidado tu prenda, los lavados, el uso, los roces, harán que acabe perdiendo el tratamiento hidrorrepelente.
Y si no has lavado la prenda como indica el fabricante, lo más probable es que apenas quede tratamiento. Incluso los mejores tratamientos apenas aguantarán uno o dos lavados con detergentes.
Bien, si a pesar de mantenerla limpia y haberle aplicado calor (o si ha sufrido lavados incorrectos), el agua ya no resbala bien sobre la superficie, es hora de reponer el tratamiento hidrorrepelente (o hidrofugar) la prenda de nuevo.
* Reponer el tratamiento DWR.
Para hidrofugar una prenda, usaremos un producto adecuado al tejido y membrana de la prenda. Los fabricantes que tienen productos de lavado para prendas técnicas también suelen tener productos adecuados para el hidrofugado.
Normalmente encontrarás dos tipos de productos que difieren en su forma de aplicación, uno está pensado para lavar la prenda con él y el otro es un spray con el que se rocía la prenda. En principio para prendas exteriores de membrana es más recomendable el spray, ya que al fin y al cabo, no necesitas este tratamiento en el interior de la prenda, es más fácil de aplicar y te evitas el proceso de secado.
También hay productos que efectuan la limpieza y el hidrofugado en el mismo proceso, pero la verdad, normalmente no necesitarás hidrofugar la prenda tras cada lavado.
Para aplicar estos tratamientos sólo hay que seguir las instrucciones del fabricante del producto, y tener en cuenta que algunos tienen un olor bastante fuerte cuando los estás aplicando (es mejor hacerlo en un lugar ventilado). Para que no te echen de casa por manchar algo, puedes usar la ducha de nuevo :-).
Recuerda aplicar el producto de forma generosa sobre todo en las zonas mas expuestas a roce y las que suelen recibir más agua, hombros, capucha, etc, y acuérdate de las costuras. En el caso de pantalones, son zonas importantes las que entran habitualmente en contacto con nieve o terreno mojado, como bajos, rodillas, culera, etc.
Aquí no hay que tomar demasiadas precauciones, tan sólo seguir las indicaciones del fabricante del producto, dejar secar (y ventilar si es el caso) adecuadamente.
* Esto tampoco acaba aquí.
De la misma forma que se indicaba en el lavado de las prendas técnicas, lo dicho hasta aquí es aplicable a cualquier prenda, que aún sin tener membrana , vengan de fábrica con tratamiento DWR. Como por ejemplo, prendas de tipo softshell y algunos cortavientos.
La única precaución es usar un producto adecuado al tejido de la prenda. Para saber que producto es adecuado, podemos dirigirnos a los fabricantes de estos. Encontrarás múltiples productos hidrofugantes para casi cualquier tipo de tejido.
Si no encuentras uno específico para tu prenda siempre puedes usar uno que sirva para membranas. Lo que no debes hacer nunca es usar uno, por ejemplo para tiendas en una prenda con membrana transpirable.
Pero ya metidos en faena, podemos aprovechar e hidrofugar casi cualquier cosa, incluso prendas que de origen no tienen tratamiento DWR.
Cualquier prenda susceptible de uso exterior, de cualquier material decente, (Schoeller, Cordura, IBQ, Polartec, etc), bien sean chaquetas o pantalones, te hará mejor servicio con un hidrofugado adecuado.
En realidad la mayor parte de las actividades en las que normalmente se suelen usar pantalones impermeables, pueden realizarse (incluso con mayor comodidad) con un pantalón más barato, pero correctamente hidrofugado.
Por supuesto, este tratamiento es imprescindible en los guantes de invierno y en las olvidadas polainas, independientemente del material del que estén fabricados.
Otras prendas candidatas a hidrofugar son todos los gorros (incluso de verano, que no solo llueve en invierno), y los guantes que aún no estando pensados para nieve, vayan a usarse alguna vez como capa exterior (Windstopper, Powershell, etc) y como no, la mochila, que aunque no la vas a convertir en impermeable, resistirá un poco mejor la lluvia.
Tampoco es mala idea hidrofugar las prendas de pluma, tanto sacos como plumíferos, siempre teniendo cuidado de usar productos adecuados para pluma.
Y no te olvides de las botas. Debes hidrofugarlas correctamente, tengan o no membrana. Si son de piel, también hay productos específicos para ellas, que además nutrirán la piel y la harán durar mas tiempo.
Y cuando el doble techo de tu tienda ya empiece a estar un poco achuchado, pues tampoco le vendrá nada mal esta operación.
Por último, recuerda que una vez hidrofugada la prenda, debes de lavarla con productos adecuados para mantener el tratamiento.
Continúa en reparación de prendas de membrana.
Un tema recurrente en foros y conversaciones de taberna a la vuelta de actividades, es la limpieza de ropa técnica provista de membranas impermeables/transpirables, tales como Gore-Tex, Precip, Event, etc. Se oye de todo, y no siempre todo lo que se dice es correcto.
Al ser prendas de precio más que elevado, hay que tener cuidado para no estropearlas, pero tampoco es demasiado difícil. Sólo hay que tomar ciertas precauciones.
Veamos.
* Lo primero, ¿Es es necesario lavar las prendas de Gore-Tex y otras membranas?
Pues sí, es necesario.
La suciedad que se deposita sobre la prenda tiene un efecto negativo sobre el funcionamiento de la membrana, ya que por un lado, esta suciedad retiene el agua sobre la prenda, evitando el correcto funcionamiento del tratamiento exterior hidrorrepelente o DWR (Durable Water Repelent) . Y si la capa externa se satura de agua, es imposible que la prenda transpire.
Además el polvo o partículas que penetran en el tejido, pueden "tapar" los poros de la membrana, con las mismas consecuencias.
* Lo segundo, ¿Cuando hay que lavarla?
Hay fabricantes que dicen que cada cierto número de usos, pero la verdad es que depende mucho del tipo de uso y de donde la hayas usado. Cuando veas que el agua no "resbala tan bien" como antes sobre la prenda ya es la hora.
* Y ahora, ¿Como hacer el lavado?
Lo primero que debemos hacer (como con cualquier prenda), es mirar la etiqueta en la que siempre hay instrucciones al respecto. Si eres de los que cortan las etiquetas para "aligerar", deberías haberlas guardado...
En la foto, instrucciones de lavado de una prenda con membrana Precip de Marmot (izquierda) y de una prenda de Gore-Tex XCR (derecha).
Lo siguiente que podemos hacer es obtener información del fabricante de la membrana, para asegurarnos de que no contradice las instrucciones del fabricante de la prenda (que de todo hay) y no tener problemas posteriores al lavado.
En ocasiones encontraremos instrucciones claras, más o menos detalladas, generalmente en inglés. Pero otras veces sólo encontraremos indicaciones en forma de símbolos. Prácticamente en todas las prendas de este tipo encontraremos las mismas instrucciones (o casi), que serán generalmente:
- Lavar en agua fría máximos 30º o 40º (dependiendo de la prenda).
- No usar blanqueadores, lejías y demás.
- No limpiar en seco.
- Se puede secar en secadora (con limitaciones).
- Algunas se pueden planchar (otras no).
Como decía, una cosa que hay que tener en cuenta es que no siempre las instrucciones proporcionadas por el fabricante de la prenda y de la membrana coinciden completamente. En ocasiones (algo demasiado habitual) el fabricante de la prenda no hace todas las observaciones necesarias sobre el cuidado de la membrana.
Así, lo que muchos fabricantes no suelen indicar, es que no se pueden usar los detergentes o jabones habituales para ropa. El motivo de que no puedas usar tu detergente favorito, es que los detergentes y jabones actuales contienen múltiples componentes químicos, y entre ellos hay lo que se llaman agentes tensioactivos o "surfactantes". Éstos tienen propiedades "hidrofílicas" y sirven para que el agua moje bien los tejidos. Justo lo contrario que pretendemos con los tratamientos "hidrofugantes".
Estos componentes químicos destruyen el tratamiento DWR de las prendas. Por supuesto, cualquier otro producto químico (como suavizantes, blanqueantes, cloro, perfumes, etc)
seguramente también tendrá efectos nefastos sobre los tratamientos hidrófugos de la prenda .
Para no jugárnosla, y teniendo en cuenta la pasta que tenemos entre las manos, lo mejor es usar un producto específico y de calidad contrastada para efectuar el lavado, por ejemplo productos de fabricantes como Nikwax o Grangers.
Si bien estas prendas se pueden lavar en lavadora, en general tampoco es muy necesario y quizás no del todo recomendable. Ten en cuenta que tu lavadora tendrá muchos residuos de detergentes, suavizantes y demás como consecuencia de su uso habitual, justo lo que tenemos que evitar a toda costa. Si aún así quieres usar la lavadora, deberías hacer previamente un par de lavados sin detergente para eliminar estos residuos.
Como opción a monopolizar la lavadora durante toda una tarde, y para ayudar a mantener la paz doméstica, puedes hacer un lavado a mano en un cubo o en la bañera (dejando la prenda a remojo un buen rato, y agitándola de vez en cuando). Así lo único de lo que tenemos que preocuparnos es de la temperatura del agua y de usar un producto limpiador adecuado.
No olvides, antes del lavado, cerrar todas las cremalleras y velcros, y aflojar todos los elásticos de la prenda.
Otra alternativa, no muy conocida, y muy útil sobre todo para manchas localizadas o pequeñas superficies, es que hay fabricantes que ofrecen un limpiador que se rocía sobre la prenda y luego sólo queda pasar un paño húmedo y dejar secar.
Una vez realizado el proceso de lavado (el que sea) hay que aclarar bien la prenda para eliminar al 100% cualquier resto de jabón (recordemos que cualquier partícula extraña en la superficie de la prenda jugará contra la transpiración). Para esto también puedes usar la ducha (como se comenta luego).
* Pero podemos evitar lavados innecesarios.
Y ahora observación, en realidad, el problema más habitual que nos tienta a lavar la prenda suele ser el mal olor acumulado. Lo ideal es prevenir este problema. No podemos evitar el sudor, pero lo que si podemos hacer es cada vez que la usemos, al llegar a casa, limpiar el interior (y exterior de paso) con agua templada, para mantenerla lo más limpia posible.
Una forma de hacer esto es poner la prenda de una percha, colgarla dentro de la ducha y darle un buen repaso con agua templada (sólo agua). Si lo hacemos por fuera, eliminaremos polvo y partículas, y si lo hacemos por dentro, la mantendremos más tiempo sin olor. Luego la dejamos secar y ya estará lista para la siguiente salida.
Cuando esto ya no funciona, y la gente se aparta de tu camino cuando te acercas, toca lavarla para eliminar el tufo. Pero para eso, realmente no hay que lavar toda la prenda.
El olor se produce normalmente por la acumulación de sudor en la capa interior de la prenda. Capa que por cierto no necesita el tratamiento DWR. Entonces podremos lavar la prenda por dentro sin demasiados problemas, sin miedo a estropearla. Para ello, lo más fácil es darle la vuelta a la prenda, cerramos la cremallera, la colgamos otra vez en la ducha y con una esponja y jabón podemos darle un repaso (sólo por el interior). Luego aclaramos bien y la dejamos secar.
* Esto no acaba aquí.
Todo lo dicho es aplicable casi al 100% a cualquier prenda exterior que aunque no tenga membrana, disponga o pueda disponer de tratamiento hidrófugo o DWR, como por ejemplo, las prendas de tipo Softshell (Gore, Schoeller, etc). También, con las diferencias evidentes al calzado con membrana.
En todo caso, asegúrate primero con las instrucciones de los fabricantes tanto de la prenda como de la membrana o tejido.
También ten en cuenta que hay prendas que además de las membranas pueden tener aislamiento (sintético o de pluma) u otras capas interiores. Además de lo dicho sobre las capas externas, debes tener en cuenta las precauciones debidas con estos materiales. Por ejemplo, algunas de esas prendas no se deben secar colgadas. Busca la información adecuada sobre cada prenda antes de meterte en faena.
Continua con el secado e hidrofugado de prendas técnicas de Gore-tex.
Sí, has leído bien: 3 gramos, y además muy barata. Hasta ahora me consideraba un tanto habilidoso en el "tunning" de material y en la realización de ñapas, pero como en todo, siempre encuentras a alguien mejor, más rápido, más fuerte o más ingenioso.
Podeis ver la linterna, y las instrucciones para hacerla gracias a "El Holandés Errante" en el foro de Técnica y Material de Madteam.

A ver quien supera esto.
Elegir bien una mochila, a pesar de lo que cree mucha gente, dista mucho de ser algo fácil, sencillo o trivial.
Hay que tomar en consideración muchos factores y a veces acaba siendo casi un quebradero de cabeza entre tantos tipos, marcas y modelos.
Pero para tener más posibilidades de acertar, nada mejor que unos buenos consejos. Y los mejores consejos para ello están en el excelente artículo de Pit sobre la elección de la mochila, que debería ser de lectura obligatoria para cualquiera que salga, o pretenda salir al monte.
Salud.

No, no es lo que estás pensando al ver la imagen, ni sirve para lo que parece que es (bueno, supongo).
Seguro que muchas veces te has mojado los guantes. Quizás sólo un poco, por la transpiración, o los has empapado completamente en nieve húmeda.
Si tus guantes son ligeros, puede que al día siguiente los hayas podido usar sin problemas, pero si son unos guantes "gorditos" con polar por dentro, tardan mucho en secar. Incluso, aunque saques el forro interior dándoles la vuelta hacia afuera, si no hay un radiador o una chimenea a mano, al día siguiente los tendrás húmedos. Eso sin contar el engorroso trabajo de volver a poner el forro en su sitio (que nunca queda bien).
O puede que los hayas lavado en casa, tras un ultimátum de la familia debido al intenso (y poco agradable) olor que desprendían.
Con las botas, pasa algo similar. Si bien suelen secarse antes que los guantes, si las has mojado de verdad, al día siguiente será una experiencia un tanto desagradable volver a ponértelas.
Pero donde hay un problema, siempre (o casi) aparece una solución.
El Snapdry de Hotronic, te permite secar los guantes y botas mientras das buena cuenta de una cena merecida y un descanso reparador, tras un día de montaña o esquí. Y para los más sibaritas, además puedes usarlo para "precalentar" las botas antes de volver a al actividad.

Los tiempos que indica el fabricantes son:
- Secado tras uso: de 30 a 60 minutos.
- Secado tras lavado: de 4 a 5 horas.
- Precalentado (previamente seco): de 15 a 20 minutos.
Para no estar pendiente del proceso, tiene un temporizador de hasta 24 horas.

El precio, bueno, como no creo que te lo compres, no creo que sea importante.
Y la pega, que funciona con electricidad (AC). Así salvo que estemos en un hotelito de montaña, en casa o te agencies un adaptador para el coche, no lo vas a poder usar. Aunque siempre puede ser un capricho para alguien que ya no sabes que regalarle. O una idea para poner en práctica tus dotes de "bricomontañero".
Ésto ya parece la teletienda :-D.
Los procedimientos habituales de potabilización del agua se basan en dos métodos.
Por una parte, el filtrado, que dependiendo del filtro generalmente puede limpiar el agua de residuos sólidos, parásitos y algunas bacterias.
Pero esto no llega, hay bacterias y sobre todo los virus que son tan pequeños que los filtros habituales no los eliminan.
El otro sistema es aplicar algún tipo de compuesto químico (yodo, cloro, etc). Que sí, machacan todo tipo de bicho viviente, pero lleva un cierto tiempo, puede dar un sabor desagradable al agua y si se abusa puede ser perjudicial para la salud.
Además, si eres escrupuloso también deberís usar un filtro, aunque sea sencillo, para evitar "componentes sólidos". Y si no eres escrupuloso, también. Hoy en día no es raro encontrar aguas con concentraciones apreciables de pesticidas y metales pesados (plomo, mercurio, etc).
Eso hasta ahora.
LifeSaver Systems ha desarrollado un nuevo sistema de filtros que puede ser la solución definitiva a este problema. Con un combinación de filtros, membranas (con poros de 15 nanómetros) y filtros de carbón activado, eliminan pesticidas, metales pesados, residuos sólidos, parásitos bacterias e incluso virus.

Y no sólo eso. Todos los filtros tienen una duración limitada. Con los filtros actuales, es complicado conocer si tu filtro sigue siendo efectivo a no ser que lleves la cuenta de los litros que han pasado por el.
Para solucionar este problema, han incorporado un "auto apagado" por el que el sistema deja de funcionar si el filtro ha agotado su vida.
Creo que no se puede pedir mucho más (aparte de que sea más barato o que pese menos).
En cuanto a los productos disponibles, el más adecuado para un uso "deportivo" es el LifeSavers Bottle, con un rendimiento máximo de 2,5 litros/minuto y un peso de 635 gramos. Quizá para un uso individual sea un poco trasto, pero para un pequeño grupo es ideal.
Hay otro modelo más grande, pero pensando en otros usos.
De precio, pues carillo, pero comparado con los filtros actuales tampoco demasiado exagerado.
Y no te pierdas los videos de su página.
Un saludo.

Uno de mis terrores o paranoias es que se me pueda caer algo que necesito (o que cueste dinero) cuando estoy subido a algún sitio.
Una de esas cosas es la navaja de escalada. Para evitar perderla he probado diferentes formas de sujección, como un cordino, pero siempre me encontraba con el problema de que hacer con el cordino cuando tienes la navaja guardada en su funda o colgada del arnés.
Tras un tiempo de cavilaciones, encontré un llavero con un "muelle" de plástico. Este llavero, tiene un aro (como todos los llaveros) y un mini mosquetón que pensé que podría servir para sujetarlo al arnés o mochila.
Una vez comprobado que el muelle me permitía una extensión suficiente (por lo menos del largo del brazo), se lo acoplé a mi navaja:

Dicho y hecho, yo contento como unas castañuelas. Pero cuando lo voy a probar de verdad, resulta que el mini mosquetón, es tan mini, que no entra en el portamaterial del arnés.
Vuelta a empezar.
Pero, rebuscando por los cajones ("el que guarda siempre tiene") encontré otro llavero, con un cierre más grande. Y ya sólo queda cambiarlo.

Con un corte en el muelle de plástico, y un mechero (para fundirlo otra vez), realizo el cambio.
Y listo.

Sólo queda comprobar que el apaño es lo suficientemente sólido.

Este consejo, además de a la navaja de escalada, es aplicable a cualquier cosa que no queramos perder, ya sea herramientas, como el sacafisureros, u otros equipos, como cámaras de fotos, gps, etc.
Felices escaladas.
Cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo.
En eso andaba yo un día que me regalaron un mechero con un pequeño led, y me quedé pensando que con lo pequeños que son hoy en día los leds y pilas, se puede poner un led casi en cualquier cosa que llevemos encima, y tener siempre a mano una luz.
Y al poco, andaba yo a ver si me ahorraba unos duros en los Camalots, que la vida está muy achuchada y la Libra esterlina está barata, cuando ví esto:

"Puñetas" a alguien ya se le ha ocurrido un buen sitio para llevar un led...
En cualquier actividad que hagas relacionda con la montaña, de cualquier nivel, en cualquier época y de cualquier duración, seguro que siempre llevas por lo menos un cierre tanka encima.
Este cierre con luz se llama "Cord Lock Light" y está fabricado por Black Crater. En su web nos sugieren donde podemos llevar este cierre: mochilas, ropa, sacos da almacenaje y sacos de dormir, aunque seguro que a tí se te ocurre algún sitio más.
Como cierre cumple bien su función, y gracias a su tamaño generoso (pero no excesivo) permite usar cordones de buen diámetro. Como luz, pues también. No sustituye a un frontal caminando, pero cuando estás a oscuras buscando el frontal que está por algún sitio de la mochila, pues lo agradeces.
También es muy útil si lo tienes en tu saco de dormir, o mejor, en la funda del saco (así te lo puedes llevar afuera cuando ...).
Bueno, y poco más se puede decir de esto, sólo que la web del fabricante se merece una visita por su buen diseño y funcionalidad.
Un saludo



