Hoy daremos un repaso a las normas referentes a los pitones de escalada y alpinismo, que son la UNE-EN-569 y la UIAA-122.
Lo primero, definir lo que es un pitón. Según la norma, un pitón de escalada y alpinismo es un “Dispositivo que, cuando se inserta en la grieta de una roca mediante un martillo o dispositivo similar, constituye un anclaje.”
Dicho esto, diferenciaremos dos partes en los pitones:
Cabeza: Parte del pitón que contiene el orificio (u orificios) del punto de sujeción usado para unir la cuerda (mediante un conector), y que normalmente es la parte que se golpea cuando se inserta el pitón.
Filo: Parte del pitón que se inserta en la grieta de la roca.

Respecto a su uso, la norma distingue dos tipos:
Pitón de seguridad: Pitón que posee una gran resistencia a la tracción y que tiene una longitud de al menos 90 mm.
Pitón de progresión: Pitón con resistencia a la tensión inferior a los pitones de seguridad.
Según el material empleado, se distingue:
Duros: Si se hacen los pitones con acero tratado con calor con una dureza mayor que 38 HRC, y tienen que presentar un aspecto oscuro.
Blandos: Los pitones que se fabrican con otros materiales y con dureza inferior a 22 HRC, que además tienen que ser de color claro.
En la imagen podemos ver varios tipos de pitones (a la izquierda dos modelos de pitones blandos y a la derecha duros).

En cuanto a la forma y diseño de los pitones de escalada, las normas apenas tienen requisitos. Tán sólo indican algunos requerimientos para el orificio (ver figura siguiente):
El orificio debe tener al menos 3 mm de grosor.
Los bordes internos del orificio deben ser redondeados con un radio mayor que 0,2 mm o estar biselados en más de 0,2 mm × 45º.
El orificio debe permitir con holgura el paso de una pieza de 15 mm de diámetro.
Y por supuesto, la cabeza y el orificio deben estar libres de rebabas y de bordes afilados.

Y ahora veamos la resistencia. Tenemos diferentes valores según el tipo de pitón y la dirección de la fuerza aplicada, que se resumen en la imagen siguiente:

Muy importante, es el marcado de los pitones, que deben llevar marcada en su cabeza, como mínimo la siguiente información:
El nombre o marca comercial del fabricante, o su representante en la Comunidad Europea.
La longitud del pitón, expresada en centímetros redondeados a la baja al centímetro entero más cercano.
Y en el caso de los pitones de seguridad la letra "S" en un círculo.
Y por último, pero no por eso menos importante, es la documentación que debe acompañar a cada pitón.
En esta debe constar, entre otras cosas, la identificación del fabricante, las normas aplicables, información sobre el uso del pitón, la fuerza de ruptura, cómo efectuar el mantenimiento, la vida media del producto y los efectos de agentes químicos y de la temperatura en el producto.
Lo que hecho a faltar en esta norma, como en la referente a los crampones, son pruebas sobre la pérdida de resistencia por fatiga de material, máxime cuando es un producto que se pone y quita a martillazo limpio.

Eso es todo, amigos.
Fuentes: Normas EN y UIAA.

En las normas UIAA y EN de material de montaña, aparte de algunos requisitos de forma o funcionalidad, se establece la resistencia mínima de determinadas partes del material.
Las pruebas para comprobar si un determinado equipamiento cumple la norma se realizan en laboratorios homologados.
En este vídeo (divido en tres partes) podemos observar como se hacen algunas de estas pruebas.
Pero no os preocupéis al ver como se rompe un mosquetón o se dobla un piolet. En las pruebas se llega hasta la destrucción del material para ver cual es el límite del material.
Un saludo.
Siguiendo con la serie de artículos sobre normas de equipos de montañismo, ahora le toca a los crampones.
Las normas aplicables a los “pinchos” son la EN-893 y su equivalente UIAA-153.
Como en todas las normas, aparte de determinar las pruebas que deben hacerse para homologar los equipos y cómo deben de hacerse estas, también se definen ciertos requisitos en cuanto a la forma y/o características de los mismos.
En este caso, los requisitos en cuanto a forma de los crampones no son muchos, la verdad.
Veamos algunos:
- Deben de tener por lo menos 8 puntas, de las cuales, por lo menos 6 deben ser verticales (con lo que ninguno de los denominados “crampones de 4 ó 6 puntas” cumplen la norma).
- Las puntas además deben de tener una longitud mínima de 20 mm.
- Y por supuesto deben de contar con un sistema de sujeción a la bota.

En cuanto a la resistencia de los crampones, por una parte tenemos la resistencia axial (3kN), por otra la resistencia de los elementos de sujeción a la bota (1 kN) y por último la resistencia de las puntas (ver imagen).

Las resistencias que se muestran son fuerzas de rotura. La resistencia a la deformación es menor lógicamente, pero en todo caso más que suficiente.
Otra cosa es la posibilidad de rotura por fatiga de material, de eso la norma no dice nada (aún me acuerdo de mis Sarken…).
Bueno, y hasta aquí, que esta norma no da para más.
Felices ascensiones.
Fuentes: Normas UIAA, Normas EN
Lo primero que hay que aclarar con esta norma, es que, a diferencia de las otras normas UIAA, todavía no hay norma EN, a pesar de que la norma UIAA ya tiene unos años.
Quizás por esta razón (al no existir norma EN obligatoria), muy pocas marcas han seguido la norma para certificar sus productos (de hecho sólo 2 a la hora de escribir este artículo).
Y dicho esto, podemos echarle un vistazo a la norma.
Aparte de algunos requisitos obvios referentes a los agujeros y bordes, se plantean principalmente 2 exigencias a las anclas para cumplir la norma.
La primera es el tamaño mínimo del ancla. Tamaño, que proyectado (ver dibujo) debe ser por lo menos de 350 cm2.

El segundo requisito importante es la resistencia del conjunto que debe ser por lo menos de 6 kn, medidos de la forma que indica el siguiente dibujo.

Aquí hay que dejar claro que una cosa es la resistencia del material que constiuye el ancla (factor medible en laboratorio) y otra cosa es la resistencia del ancla una vez clavada en la nieve (factor aleatorio y dependiente del tipo y estado de nieve).
Y para finalizar, comentar que un ancla bien instalada aguanta lo suyo, aunque no es fácil colocarla bien y requiere cierto aprendizaje.
No hay nada más peligroso que un mal anclaje que parece bueno...
Cuando usas un cordino, a veces te preguntas si aguantará lo suficiente.
Para responder a esta pregunta nada mejor que remitirnos a la norma correspondiente. En este caso es la norma "EN 564 Cuerdas auxiliares".
Lo primero es definir que es un cordino o cuerda auxiliar. Hay gente que cree que un cordino es una cuerda de poco diámetro, y esto no es del todo correcto.
La definición de cuerda auxiliar que encontramos en la norma nos lo aclara:
"Cuerda o soga, que consta de un alma y una camisa, de un diámetro nominal de 4 mm a 8 mm y destinada a soportar fuerzas, pero no destinada a absorber energía."
Por el contrario, una cuerda si está pensada para absorber energía, en el caso de las cuerdas dinámicas, para detener caídas.
Una vez aclarados conceptos, en la norma encontramos las resistencias mínimas de los cordinos, que se calculan mediante la siguiente fórmula:
Fuerza = Diámetro x Diámetro x 200
Obteniendo el resultado en Newtons.
Entonces, según esta fórmula, obtendremos como resistencias mínimas a la tracción estos valores:
4 mm -> 3,2 kN
5 mm -> 5 kN
6 mm -> 7,2 kN
7 mm -> 9,8 kN
8 mm -> 12,8 kN

Evidentemente estas resistencias están garantizadas cuando el cordino está nuevo. El uso, desgastes, roces el exponerlo a las inclemencias del tiempo y al sol y otros factores reducen su resistencia, por lo que debemos tener la precaución de revisarlos y cambiarlos regularmente.
Y por supuesto, aunque los valores de resistencia nos puedan parecer suficientes, nunca se debe usar un cordino en el lugar en donde se debería usar una cuerda.
Tened cuidado ahí afuera.

Las normas Europeas EN tienen rango Europeo aunque son los organismos de normalización de cada país los que se encargan de publicarlas y hacerlas cumplir (cuando son obligatorias).
Así en España, la Agencia Española de normalización publica estas normas anteponiéndole al código de la norma las siglas "UNE". En otros países de la UE encontraremos las normas con otras siglas, pero la denominación EN y el número es el mismo para todos los países, y por
supuesto la norma es la misma.
En la denominación de la norma también se incluye el año de la norma, para no confundirnos con normas obsoletas.
Estas son las normas referentes al equipo de montañismo y escalada, que describen los requisitos de seguridad y métodos de ensayo de este equipo (se incluye la equivalencia con las normas UIAA):
EN | UIAA | Descripción |
| 564:1997 | 102 | Cuerda auxiliar. |
| 565:1997 | 103 | Cinta. |
| 566:1997 | 104 | Anillas de cinta. |
| 567:1997 | 126 | Bloqueadores. |
| 568:1997 | 151 | Anclajes para hielo. |
| 569:1997 | 122 | Pitones. |
| 892:2005 | 101 | Cuerdas dinámicas. |
| 893:2000 | 153 | Crampones. |
| 958:1997 | 128 | Sistemas de disipación de energía utilizados en vía Ferrata. |
| 959:1997 | 123 | Anclajes para roca. |
| 12270:1999 | 124 | Cuñas. |
| 12275:1999 | 121 | Mosquetones. |
| 12276:1999 | 125 | Anclajes mecánicos (de fricción). |
| 12276/AC:2000 | ----- | Anclajes mecánicos (Actualización). |
| 12277:1998 | 105 | Arneses. |
| 12278:1998 | 127 | Poleas. |
| 13089:2000 | 152 | Herramientas para el hielo (Piolets). |
| 12492:2001 | 106 | Cascos. |
| 12492/A1:2003 | ----- | Cascos (Actualización). |
| 1891:1999 | 107 | Cuerdas trenzadas con funda semiestáticas. |
| 1891:2000 Erratum | ---- | Cuerdas trenzadas con funda semiestáticas (Corrección). |
------- | 154 | Anclas de nieve. |
Hay otras normas que también nos interesan aunque no son específicamente de Montañismo y Escalada:
EN 13537:2002 - Sacos de dormir (temperaturas).
EN 13538:2002 - Medidas de los sacos de dormir.
Todas estas normas garantizan que el material que encontremos en las tiendas haya pasado ciertas pruebas para garantizar su seguridad.
Saludos.
Cuando leemos algo sobre la resistencia de piolets tipo “B” (Básico) y “T” (técnico), a veces encontramos cifras dispares en cuanto a la resistencia de los mismos, que pueden llevarnos a confusión. Esto no quiere decir que haya errores en las publicaciones que hablan de esto (o sí), sino que hay diferentes resistencias, dependiendo de la prueba que se haga a los piolets.
Para salir de dudas, lo mejor es consultar las normas que regulan estas herramientas.
La norma que regula los Piolets (Ice Tools) es la UIAA-152, que está basada en la EN-13089, si bien la norma UIAA tiene algún requerimiento añadido a la EN.
Estas normas, no regulan ni la forma ni las dimensiones de los piolets, tan sólo determinadas cuestiones referentes a la seguridad, como por ejemplo, superar ciertos test de resistencia y que deben de tener una dragonera, o bien un agujero en el que sujetar la misma (se dan ciertas detalles sobre tal agujero), no haciendo diferenciaciones entre piolets con pala o maza.
Hay varios tests de resistencia, con valores de referencia diferentes para los piolets, según sean de tipo “B” o “T”.
* Una de las pruebas es la que mide la resistencia de la unión entre cabeza y mango cuando se produce una fuerza de “palanca”. Se podría decir que esta prueba es, digamos, un poco salvaje, y a menos que te dediques al mixto extremo o dry-tooling, no creo que nunca llegues a usar un piolet así. Pero es un claro indicativo de la robustez de la herramienta.

* La siguiente que ciertamente es más importante, mide la resistencia del conjunto mango cabeza, pero en uso un poco más “normal”, simulando el uso del piolet como seguro en posición piolet-vertical, como si fuese una estaca de nieve.

* El siguiente test mide la resistencia del mango del piolet en la posición más habitual para hacer reuniones, el piolet horizontal o en T.

Evidentemente, estos dos últimos tests miden la resistencia de la herramienta, no la resistencia del anclaje en la nieve, la cual puede ser muy variable.
* Luego hay otros tests que miden la resistencia de las hojas de los piolets a la torsión (para tipos “B” y “T”) y la fatiga de las mismas (sólo para tipo “T”).
* Sólo para la norma UIAA 152, se mide la resistencia longitudinal del ensamblaje de cabeza, mango y regatón. En cualquiera de estos tests, la resistencia mínima será de 2 kN, independientemente que el piolet sea de tipo “B” o “T”.

* Y por último, también sólo en la norma UIAA 152, y sólo para los tipo “T” se mide la resistencia de la dragonera, debiendo tener una resistencia mínima de 2 kN.
Espero que esto os sirva para despejar las dudas que pudierais tener al respecto (si las hubiera).
Saludos.
Fuentes: Normas UIAA, Normas EN
Hace muchos, muchos años, no se usaban mosquetones para escalar. Se solían poner clavos con argollas, y para asegurarse, había que desencordarse, pasar la cuerda por la argolla y volver a atarse la cuerda.
Para facilitar esta tarea, algunas argollas permitían pasar el brazo por ella para poder sujetarse y facilitar la maniobra.
Luego a alguien se le ocurrió usar los mosquetones que usaban los bomberos alemanes, pero eso ya es otra historia.
No voy a explicaros lo que es un mosquetón y como se usa. No creo ser la persona adecuada para ello, y hay muchos sitios y libros en donde encontrar esa información, pero no siempre se puede encontrar información correcta sobre las normas aplicables y su etiquetado.
Hoy en día, los mosquetones son considerados Equipos de Protección Personal (EPI), y como tal están regulados por diversas directivas y normas.
La Directiva Europea 1989-686, fija las condiciones de puesta en el mercado europeo, y las exigencias esenciales de seguridad de los equipos de protección personal.
Según esta directiva, los EPI que cumplan las normas deberán llevar el logo CE. En el caso de que un organismo controle la calidad del producto, también aparecerá el número de este organismo. Por ejemplo, un mosquetón que tenga el logo CE seguido del número “0123” estará controlado por TÜV Product Service GMBH (Alemania).
Las normas aplicables a los mosquetones en Europa son:
* Norma EN 362: 2005 que se aplica a los mosquetones considerados como EPI (Equipos de protección personal).
* Norma EN 12275:1999 que se aplica a los mosquetones de alpinismo y escalada.
Como las normas EN están protegidas por la Ley de Propiedad Intelectual no se pueden reproducir, pero creo poder contaros algunas cosas interesantes.
En la norma EN 12275 encontramos diversos tipos de mosquetones, que son:
* Básico (B): Que es el mosquetón normal de toda la vida, el que encontramos en las cintas expres, por ejemplo.
* HMS (H): Con cierre de seguridad y generalmente con forma de pera, para poder ser usado con nudo dinámico.
* Vía ferrata (K): Con cierre de seguridad y diseñado para lo que su propio nombre indica.
* Direccional (D): Diseñado para soportar cargas en una dirección determinada, lo podemos encontrar en algunas cintas expres.
* Específico (A): Mosquetón automático diseñado para usar con anclajes específicos.
* Quick Link (Q): Que es un maillón de rosca. No confundir con los maillones de ferretería.
* Oval (X): Diseñados para baja carga y usados a veces para progresión artificial, pero que no está diseñado para dar protección total en caso de caída, no confundir con los mosquetones simétricos.
Como curiosidad, y para mayor claridad, en la siguiente imagen se muestra (de izquierda a derecha) un mosquetón tipo K, una expres con mosquetones tipo D, y uno tipo A.
Según la norma EN 12275, las resistencias mínimas, y requisitos de apertura mínimo de cada tipo de mosquetón son:

Aparte del logo CE, el mosquetón debe estar correctamente marcado con la siguiente información:
* El nombre del fabricante, importador o distribuidor.
* Si es del tipo H, K, o X, debe aparecer esta letra dentro de un círculo.
* Los valores de resistencia mínima para el eje mayor cerrado, eje mayor abierto y eje menor.

Además puede aparecer (aunque no es obligatorio), la referencia a las normas que cumple (EN 362, EN 12275) y el logo UIAA como referencia a la norma UIAA 121 (equivalente a la En 12275).

También suelen mostrarse unos números que identifican el lote y la fecha de fabricación, pero esta información depende del fabricante. En caso de duda, viene explicado en el folleto de instrucciones que venía con el mosquetón (si, ese que has tirado sin leer).
En los mosquetones de tipo HMS, es habitual que aparezca la leyenda “HMS”, pero no es obligatorio y en algunos modelos no aparece, lo puede llevar a confusiones. Pero siempre debe de tener la “H” dentro de un círculo.
Las normas también indican que deben proporcionarse las instrucciones de uso del mosquetón (el papel que no debíamos haber tirado).
Fuentes: Barrabés, Faders, Kong, DMM, Normas EN.
Esta norma, como el resto de normas, aunque parezca increíble, no se pueden consultar gratis, y está disponible en el ente normativo español AENOR al precio de 27,61 € + IVA y gastos de envío.
Pero se pueden descargar varios documentos informativos sobre la norma para fabricantes, distribuidores y consumidores (en inglés) de la Web de “European Outdoor Group” (una asociación de fabricantes).
Pero si no te dominas demasiado con el inglés, puedo contarte algunas cosas.
Antecedentes:
Hasta la aplicación de la norma, cada fabricante hacía sus pruebas de sus sacos de dormir e indicaba las temperaturas de uso, según sus propias pruebas o según diferentes normas. Esto significaba, que los rangos de uso de diferentes marcas no sólo no se podían comparar, sino que podía llevar a conclusiones erróneas a la hora de adquirir un saco de dormir, y sobre todo, a suponer un peligro a la hora de usarlo.
>La norma europea EN 13537:Para unificar los criterios en los rangos de temperaturas, y la forma de medirlas, en el año 2002 se estableció la norma europea EN 13537, sobre los requisitos para los sacos de dormir.
Esta norma, especifica los rangos de temperaturas de uso de los sacos y las pruebas para obtener estas temperaturas.
La norma se aplica a todos los sacos de dormir, excepto a los destinados para uso militar y para temperaturas extremas (por debajo de -25º).

La norma tiene rango europeo, y aunque no es de obligado cumplimiento, cada vez más fabricantes la adoptan.
Acompañando a esta norma, hay otra relacionada con las medidas de los sacos, la EN 13538, que se compone de:
- EN 13538:2002- 1 Medidas de los sacos de dormir – Dimensiones interiores.
- EN 13538:2002- 2 Medidas de los sacos de dormir – Grosores.
- EN 13538:2002- 3 Medidas de los sacos de dormir – Volumen de compresión.
Pruebas de temperatura:
Para definir los rangos de temperaturas de los sacos se realizan pruebas en laboratorios homologados, de forma que los datos obtenidos sean fiables y comparables entre distintos fabricantes.
Para realizar las pruebas, se usa un muñeco con las medidas de una persona y con calefactores y sensores de temperatura, con el fin de simular el calor generado por una persona y la sensación térmica que siente.
El muñeco se coloca dentro del saco de dormir a probar y se mete en una habitación climatizada.

Las temperaturas se miden en el ambiente, y en la superficie del muñeco, así se puede calcular el aislamiento del saco de dormir.
A partir de estas mediciones, se calculan las temperaturas de uso recomendadas del saco de dormir.
Hay muy pocos laboratorios que pueden hacer estas pruebas, aunque cada vez hay más e incluso a pesar de ser una norma europea, puede realizarse en Estados Unidos.
Temperaturas recomendadas de uso:
Lo principal de esta norma es la forma en que están definidas las temperaturas y en como se muestran.
Todos los valores de temperaturas están basados en la temperatura del aire en el exterior del saco de dormir.
En la norma se especifica que se deben de proporcionar 4 temperaturas que son:
- Temperatura máxima (superior) de uso: Es la temperatura más alta en la que un hombre adulto estándar (80 kg), puede dormir de forma confortable sin sudar en exceso.
- Temperatura de confort: Es la temperatura mínima a la que una mujer estándar (60 kg) puede dormir confortablemente.
- Temperatura límite: Es la temperatura más baja a la que un hombre estándar (80 kg) puede dormir confortablemente.
- Temperatura extrema: Es la temperatura mínima de supervivencia, en la que más allá de esta temperatura, una mujer estándar (60 kg), tiene un alto riesgo de sufrir daños en su salud debido a una hipotermia severa.
Por debajo de la temperatura límite y hasta la temperatura extrema, se experimentará una fuerte sensación de frío. Por lo que para el uso del saco debemos fijarnos en la temperatura límite y no en la extrema.

En el gráfico de ejemplo, la temperatura de uso “confortable” para una mujer está entre +22º y +4º, y para un hombre entre +22º y -1º, además el saco proporcionará aislamiento suficiente para evitar una hipotermia severa hasta -18º, pero entre -1º y -18º la sensación de frío será muy grande.
¿Mi saco cumple la norma?
La norma unifica el etiquetado de los sacos de dormir, para poder comparar los rangos de temperaturas entre sacos de diferentes fabricantes.
Este etiquetado, entró en vigor el 1 de enero de 2005, por lo que todos los sacos de las marcas que voluntariamente adopten la norma deben de estar etiquetados correctamente. Si has comprado el saco con posterioridad a esa fecha, en la etiqueta del saco deberían aparecer el logo CE y las palabras “EN 13537”.
Si no aparecen, no quiere decir que el saco sea malo, sólo que el fabricante no ha adoptado la norma, aunque si no lo ha hecho, esto dice muy poco de él (o mucho, pero nada bueno).
Si no aparece el logo CE, pero si “EN 13537”, quiere decir que ha adoptado partes de la norma, pero no se han efectuado todos las pruebas que indica la norma EN 13537, o no ha adoptado (o pasado las pruebas) del resto de normas sobre textiles y rellenos.
Si la etiqueta indica “temperaturas medidas según norma EN 13537” significa que el fabricante ha realizado las pruebas de temperatura según la norma, pero, como en el caso anterior no a adoptado el resto de normas.
Como la norma es opcional, el fabricante puede poner el logo CE o no.
Si la etiqueta indica “temperaturas de acuerdo a la norma EN 13537” o algo parecido, significa que el fabricante ha calculado las temperaturas para este saco de dormir. Algunos fabricantes, en vez de hacer las pruebas con cada modelo de saco (que cuestan una pasta), hacen pruebas con algunos modelos, y “extrapolan” los resultados a otros modelos.
En muchos de los sacos fabricados antes de la norma, se calculó la temperatura de uso mediante estudios en soldados, guías y montañeros. Por eso es necesario tener cuidado con esas temperaturas y mantener un margen de seguridad. Como media, un saco que según la norma indica una temperatura límite de -1º, puede estar etiquetado con -6º ó -8º.
Quiero saber más de esto
Aparte de los documentos ya indicados, es recomendable la lectura de “Sleep Well Part 1 - A review of temperature standards for sleeping bags", disponible en la Web de Mammut.

