Cuando necesitas descansar un poco por esas montañas de dios, a veces encuentras un lugar adecuado, por no decir perfecto para una paradita.
Sitio suficiente, cómodo y relativamente seguro, buenas vistas, tan sólo se hecha de menos una cerveza fresca, y si acaso, unas aceitunas.
Aunque si lo que hay es un poco de agua fresca (o puede que quede algo de té templado en el termo), acompañando a un poco de chocolate o una barrita, suele ser más que suficiente.
Al fin y al cabo aquí venimos a ver las vistas y eso es lo importante ¿no?

Foto cortesía de J.C. Romay
Cuando una persona nos parece buena le decimos que es un sol. Pero que decirle a la luna, cuando en una aproximación nocturna nos ilumina el camino como si fuera el sol.
Camino que si no fuera por la luna, se volvería difícil y peligroso, buscando la mejor ruta entre la nieve a la luz del frontal. Pero que con ella, pierde dificultad, e incluso parece un paseo matinal de domingo, aunque vayas cargado con toda la impedimenta de una larga e intensa actividad.
La verdad, es que caminar en noches como esta, con el cielo despejado sin viento, con no mucho frio y un pedazo de luna llena es un verdadero placer.
Foto cortesía de J.C. Romay
Una de las necesidades imprescindibles de los montañeros es encontrar alojamientos en las zonas de actividad.
No siempre es fácil, encontrar buenos alojamientos, y a veces salen caros.
Pero a veces encuentras hoteles muy confortables y económicos como este:

Es cierto que al ser "céntrico" está a veces muy concurrido, pero si está completo, también hay otras pensiones por la zona, más modestas, pero también más tranquilas.
Y por supuesto, también hay varios "campings"...
Riotuerto es un pequeño valle que, flanqueado por Peña Cerreos y la Ubiña pequeña, se abre al sur de Peña Ubiña (la grande).
En verano es un lugar apacible y tranquilo, sólo frecuentado por algún ganado, y algunos paseantes ocasionales.

Pero en Invierno, puede acumular una buena cantidad de nieve, que en ocasiones recibe en forma de aludes que bajan por la cara sur de Peña Ubiña.
Y puede hacer mucho, pero que mucho frio.

Pero a pesar de la soledad del invierno, de la acumulación de nieve y del frio, es un sitio estupendo.
La noche se ha echado encima. Seguimos a la luz de los frontales. La ventisca arrecia y la temperatura cae en picado. Cincogradosbajocero. Nieva. Por lo menos este viento que nos congela se ha llevado la niebla, y nos deja ver, cada vez más cerca, el refugio.

Refugio, que por pequeño y sencillo que sea, siempre nos parece un palacio. Al fin y al cabo, en esas condiciones un techo con paredes es más que suficiente.







